Ester Ayuso Jiménez Centro de Urgencias Veterinarias Las Rozas Clínica Veterinaria Nueva Segovia Atención antes de llegar al centro de urgencias: Identificación del tóxico: que lean la etiqueta del producto por teléfono y traigan el envase : podemos ir anticipando el abordaje del Descontaminación Baño con agua templada abundante (deben usar guantes) en productos aplicados sobre el pelo; productos que afectan a los ojos deben lavarse con suero o agua abundante varias veces; productos ingeridos o irritantes a nivel oral, lavar la boca con agua abundante (usar guantes). En productos inhalados, trasladar al paciente a una zona aireada. No intentar hacer vomitar al paciente en casa (con sal, café…). No forzar ingestión oral de leche, clara de huevo: neumonía por aspiración. Dar instrucciones claras de cómo llegar al centro, y preferible que vengan 2 personas : una conduce el coche y otra vigila al animal ( evitar accidentes) 2. Atención de urgencia: ABC A-Vía aérea: Comprobar reflejo de deglución (en animales conscientes y alerta suele estar mantenido). Retirar fluidos y cuerpos extraños que la En picaduras de insecto y orugas puede estar obstruida la faringe y /o laringe. Intubación endotraqueal si está comprometida la vía aérea. B-Respiración: En pacientes intoxicados las alteraciones más frecuentes son hipoventilación, hipoxia y broncoespasmo. Ventilación: Se puede ver afectada por depresión del centro respiratorio (opiáceos, barbitúricos) o fallo de los músculos respiratorios (estricnina, tétanos, botulismo) Hipoxia: Neumonía por aspiración, por gases irritantes (humo, derivados del petróleo), por detergentes (gato en la lavadora); edema pulmonar cardiogénico o no cardiogénico (gases irritantes, sustancias cardiotóxicas); hipoxia celular (monóxido de carbono, metahemoglobinemia) con valores de pulsioximetría normales. Broncoespasmo: Por daño bronquial directo (inhalación de gases, líquidos, contenido gástrico); por efecto farmacológico (organofosforados, beta bloqueantes); por reacciones de hipersensibilidad (picadura de insecto) El tratamiento se basa en la correcta oxigenoterapia, y el tratamiento médico correspondiente en cada caso (broncodilatadores , antibióticos, diuréticos; antídoto específico) C-Cardiovascular: Pulso: Valorar la presencia de pulso, la calidad y el ritmo · Auscultación cardiaca Membranas mucosas. Valorar el color y el TRC (tiempo de relleno capilar). Las mucosas pueden estar pálidas (anemia o mala perfusión), azuladas (hipoxia), marrones (metahemoglobinemia), rojas (vasodilatación o monóxido de carbono) Presión arterial : La hipotensión y la hipertensión son alteraciones frecuentes en pacientes La hipotensión puede deberse a hipovolemia (vómitos, diarrea, poliuria), vasodilatación o disminución del gasto cardiaco. La hipertensión se asocia con anfetaminas, atropina, marihuana, nicotina, efedrina, fenilpropanolamina… Acceso venoso: Es importante tener un acceso venoso periférico o central para poder administrar medicación y fluidoterapia, y para tomar muestras de sangre. ECG : Detectar arritmias o alteraciones en las ondas , que requieran tratamiento o ayuden al diagnóstico. Producción de orina: Para controlar el funcionamiento renal y la fluidoterapia administrada. El tratamiento de la hipotensión se basa en el uso de fluidoterapia con cristaloides y/o coloides, y en la administración de dopamina en infusión. La hipertensión se corrige con diuréticos (furosemida) , vasodilatadores (nitroprusiato, bloqueantes de canales del calcio, IECAs) y betabloqueantes (si se asocia a taquicardia). C-nivel de Consciencia Convulsiones: Es frecuente que los pacientes intoxicados presenten convulsiones, que pueden ser, desde episodios aislados, a estatus epiléptico. Las convulsiones mantenidas producen hipertermia, rabdomiolisis y acidosis. También se asocian a neumonía por aspiración. Se deben descartar otras causas de convulsiones , como hipoglucemia e hipocalcemia. Las consvulsiones se tratan con diazepam o midazolam, pentobarbital en infusión o propofol. Hiperactividad y alucinaciones: Se asocian a hipoxemia y a ciertos tóxicos (anfetaminas, antihistamínicos, atropina, cocaína, plomo, LSD, marihuana, efedrina). Es recomendable mantener al paciente en un entorno oscuro y sin ruidos. El uso de Diazepam y Midazolan puede provocar reacciones paradójicas Estupor y coma: Por depresión directa del sistema reticular activante, por hipoxia , hemorragia intracraneal, hipercapnia y aumento de la PIC (presión intracraneal), o por hipoglucemia. Alteraciones de la Tª corporal: La hipertermia suele asociarse a convulsiones y a hiperactividad, y la hipotermia a estupor y coma. Los pacientes hipotérmicos desarrollan sobrecarga de volumen con facilidad, y no responden correctamente a las maniobras de reanimación. Por otro lado, la hipertermia produce deshidratación, rabdomiolisis, golpe de calor, CID (coagulación intravascular diseminada) y daño cerebral. 3. Diagnóstico: Identificación del tóxico: El conocer la fuente de la intoxicación permite emplear el tratamiento y el antídoto adecuados (si lo hubiera), prevenir complicaciones, y evitar la exposición de otros animales y personas. Sin embargo cada paciente debe ser tratado de forma individual, en función de sus síntomas y condiciones particulares. Podemos obtener información de : La historia clínica: Insistir al propietario que traiga al centro el producto, el envase, restos del vómito… Ingestión accidental: Preguntar por plaguicidas y abonos en el jardín (en caso de parcelas o chalets), productos de limpieza, ambientadores (algunos son tóxicos en gatos),insecticidas y limpiadores dentro de casa, medicamentos de propietarios y familiares (antidepresivos, sintron, hipotensores), presencia de estupefacientes (hachís, marihuana);obras en la casa (pinturas), perro que duerme en el garaje (aceite de coche, anticongelante) o taller … Administración incorrecta: Productos administrados al paciente por el propietario o el veterinario: antiparasitarios externos (permetrinas en gato), medicaciones (AINES, metoclopramida)… Problemas: los propietarios no son conscientes de la toxicidad de ciertas sustancias (chocolate, café, ácido acetil salicílico ,paracetamol); el propietario ha olvidado la ingestión o la exposición al producto (cumarinas que tardan varios días en dar síntomas), los propietarios mienten (estupefacientes, AINES…); la persona que trae al perro no es la persona que convive con él (dueños ancianos, niño que trae al perro/gato al volver del colegio Olores característicos: Ajo: Arsénico, organofosforados, talio, fosfuro de zinc Acetona: Salicilatos, acetona, benceno, tolueno, .. Almendras amargas: Cianuro Formaldehído: Metaldehido Analítica general básica: Hemograma Bioquímica Iones Pruebas de coagulación 4. Informarse sobre la toxicidad Manual de urgencias ( Plunkett, Kirk, ..) Etiqueta del producto : problema : las instrucciones de manejo son para los propietarios. Centro Nacional de toxicología. Problemas : Perro no es lo mismo perro que gato, ni lo mismo que una persona (insistir si disponen de datos para la especie que estamos tratando);
COVID prolongada asociada a la reinfección por SARS-CoV-2 entre niños y adolescentes en la era ómicron (RECOVER-EHR): un estudio de cohorte retrospectivo.
The Lancet Infectius Disease – Vol 26 N 2. Bingyu Zhang , MS a , b∙Qiong Wu , PhD a , c , d∙Prof. Ravi Jhaveri , MD f∙Ting Zhou , MD PhD a , c∙Prof. Michael J Becich , MD PhD e∙Yuriy Bisyuk , MD PhD g∙ y otros Resumen Fondo Las secuelas postagudas de la infección por SARS-CoV-2 (PSAC) siguen siendo un importante reto para la salud pública. Si bien estudios previos se han centrado en la caracterización de las PSAC en niños y adolescentes tras una infección inicial, los riesgos de PSAC tras una reinfección con la variante ómicrón siguen siendo inciertos. Nuestro objetivo fue evaluar el riesgo de diagnóstico de PSAC (U09.9) y los síntomas y afecciones potencialmente relacionados con las PSAC en niños y adolescentes tras una reinfección por SARS-CoV-2 durante el período ómicrón. Métodos Este estudio de cohorte retrospectivo utilizó datos de 40 hospitales infantiles e instituciones de salud en los EE. UU. que participan en la Iniciativa de Investigación de COVID para Mejorar la Recuperación (RECOVER). Incluimos a pacientes menores de 21 años en el momento de la entrada de la cohorte; con infección documentada por SARS-CoV-2 después del 1 de enero de 2022; y que tuvieron al menos una visita de atención médica dentro de los 24 meses a 7 días antes de la primera infección. La segunda infección por SARS-CoV-2 se confirmó mediante PCR positiva, pruebas de antígenos o un diagnóstico de COVID-19 que ocurrió al menos 60 días después de la primera infección. El criterio de valoración principal fue un diagnóstico documentado por el médico de PASC (U09.9). Los criterios de valoración secundarios fueron 24 síntomas y afecciones previamente identificados como potencialmente relacionados con PASC. Utilizamos el modelo de regresión de Poisson modificado para estimar el riesgo relativo (RR) entre el segundo y el primer episodio de infección, ajustado por factores demográficos, clínicos y de utilización de la atención médica mediante emparejamiento exacto y por puntaje de propensión. Recomendaciones Identificamos a 407 300 (87,5 %) de 465 717 niños y adolescentes elegibles con un primer episodio de infección y 58 417 (12,5 %) con un segundo episodio de infección entre el 1 de enero de 2022 y el 13 de octubre de 2023 en la base de datos RECOVER. 233 842 (50,2 %) pacientes eran hombres y 231 875 (49,8 %) eran mujeres. La edad media fue de 8,17 años (DE 6,58). La tasa de incidencia de diagnóstico de PASC (<0,9 %) por millón de personas por 6 meses fue de 903,7 (IC del 95 %: 780,9-1026,5) en el grupo de primera infección y de 1883,7 (IC del 95 %: 1565-1-2202,3) en el grupo de segunda infección. La reinfección se asoció con un riesgo significativamente mayor de un diagnóstico general de PASC (U09.9) (RR 2,08 [1,68–2,59]) y una variedad de síntomas y afecciones potencialmente relacionados con PASC (rango RR 1,15–3,60), incluidos miocarditis, cambios en el gusto y el olfato, tromboflebitis y tromboembolia, enfermedad cardíaca, lesión renal aguda, alteración de líquidos y electrolitos, dolor generalizado, arritmias, enzimas hepáticas anormales, dolor en el pecho, fatiga y malestar, dolor de cabeza, dolor musculoesquelético, dolor abdominal, mala salud mental, POTS o disautonomía, deterioro cognitivo, afecciones de la piel, fiebre y escalofríos, signos y síntomas respiratorios y signos y síntomas cardiovasculares. Interpretación Los niños y adolescentes enfrentan un riesgo significativamente mayor de presentar diversos resultados de PASC tras la reinfección por SARS-CoV-2. Estos hallazgos se suman a la evidencia previa que vincula la COVID-19 persistente pediátrica con efectos multisistémicos y resaltan la necesidad de promover la vacunación en poblaciones más jóvenes y respaldar la investigación en curso para comprender mejor el PASC, identificar subgrupos de alto riesgo y mejorar las estrategias de prevención y atención. Fondos Institutos Nacionales de Salud. Introducción Desde el inicio de la pandemia de COVID-19, las secuelas postagudas de la infección por SARS-CoV-2 (PASC, también conocidas como COVID persistente) se han convertido en una preocupación mundial importante, con importantes efectos a largo plazo en la salud de adultos y niños. Definidas por los Institutos Nacionales de la Salud (NIH) de EE. UU. 1 y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) 2 como problemas de salud nuevos o persistentes que persisten al menos cuatro semanas después de la infección, las PASC abarcan una amplia gama de síntomas y síndromes que afectan a múltiples sistemas orgánicos.Si bien la investigación existente ha caracterizado las características clínicas y la carga del PASC en adultos y niños, 3–7 la presentación clínica difiere notablemente entre estas poblaciones. En adultos, el PASC suele incluir secuelas respiratorias, cardiovasculares y neurocognitivas, 3,4 mientras que los niños y adolescentes tienden a presentar síntomas más heterogéneos e inespecíficos, como fatiga, cambios de humor, mareos y dolor abdominal. 5,6,8,9 Comprender cómo se manifiesta el PASC en niños es crucial para mejorar el diagnóstico, el tratamiento y el seguimiento a largo plazo. Investigación en contextoEvidencia antes de este estudioSe realizaron búsquedas en PubMed de artículos publicados en inglés hasta el 15 de julio de 2025, utilizando los términos (“SARS-CoV-2” o “COVID-19”) AND (“reinfection” o “reinfections”) AND (“PASC” o “post-acute sequelae” o “long COVID” o “post-COVID-19 condition”). Esta búsqueda arrojó nueve estudios que examinaban la asociación entre la reinfección por SARS-CoV-2 y el desarrollo de secuelas post-agudas del SARS-CoV-2 (PASC). La mayoría de los estudios se centraron en poblaciones adultas, y pocos abordaron cohortes pediátricas. Varios estudios sugirieron que las infecciones repetidas por SARS-CoV-2 podrían aumentar el riesgo de complicaciones de salud a largo plazo, incluyendo PASC, particularmente en adultos mayores y aquellos con comorbilidades. Sin embargo, los datos sobre la población pediátrica siguen siendo escasos. Los estudios identificados a menudo presentaron limitaciones como el pequeño tamaño de las muestras, la dependencia de datos autodeclarados y un seguimiento breve, lo que dificulta la posibilidad de extraer conclusiones definitivas sobre el riesgo de PASC tras la reinfección en niños y adolescentes. Además, las variaciones en las definiciones de PASC y los criterios diagnósticos entre los estudios contribuyen a la existencia de inconsistencias en los resultados informados.Valor añadido de este estudioHasta donde sabemos, este estudio es la primera y mayor cohorte basada en registros médicos electrónicos (RME) que evalúa exhaustivamente el riesgo de PASC tras la reinfección por SARS-CoV-2 con la variante ómicron (B.1.1.529)
Intervalos de referencia sostenibles y límites de decisión
Publicado/Copyright: 25 de noviembre de 2025 Resumen Los hallazgos de laboratorio proporcionan información esencial para evaluar el estado de salud. Dos conceptos para la clasificación y evaluación de los hallazgos son fundamentales: los intervalos de referencia (IR) y los límites de decisión clínica (LDC), que también incluyen los límites terapéuticos objetivo. La IFCC (Federación Internacional de Química Clínica y Medicina de Laboratorio), junto con el Comité de Intervalos de Referencia (C-RIDL) y el grupo de trabajo sobre la Base de Datos Global de Intervalos de Referencia (TF-GRID), presentaron los conceptos y su sostenibilidad, centrándose en los límites de referencia, en EuroMedLab Bruselas 2025. La sostenibilidad de los IR y los LDC representa un nuevo concepto que tiene prerrequisitos como una infraestructura de datos y un marco de calidad e información. Aún no se han caracterizado completamente todos estos prerrequisitos, pero en este artículo se abordan los aspectos esenciales. La estandarización con trazabilidad metrológica o, cuando no sea posible de otra manera, la armonización, constituye la base para la sostenibilidad de los IR y los LDC. Los IR y los LDC sostenibles mejoran el uso y el valor de los registros electrónicos de pacientes y ayudan a establecer informes acumulativos Palabras clave: intervalo de referencia ; límite de decisión ; sostenibilidad ; jerarquía Introducción La interpretación de los resultados de las pruebas de laboratorio es fundamental para la toma de decisiones clínicas; sin embargo, enfrenta desafíos significativos debido a la falta de intervalos de referencia (IR) estandarizados y límites de decisión clínica (CDL). Tradicionalmente, diferentes laboratorios han empleado diferentes IR incluso para procedimientos de prueba idénticos. Esta inconsistencia dificulta la comparabilidad entre instituciones y complica la atención longitudinal al paciente en sistemas que dependen de historias clínicas electrónicas. Recientemente, los avances en metodologías estadísticas, como los métodos indirectos que utilizan grandes conjuntos de datos de poblaciones mixtas, han permitido a los laboratorios estimar IR más consistentes. Este documento explora el concepto de IR sostenibles y marcos de CDL diseñados para mejorar la confiabilidad, la comparabilidad y la utilidad clínica mediante la estandarización, la armonización y el aseguramiento continuo de la calidad. Al integrar datos de estudios multicéntricos y aplicar métodos analíticos robustos, los IR sostenibles y los CDL buscan respaldar las prácticas médicas basadas en la evidencia y mejorar los resultados de los pacientes. Intervalos de referencia sostenibles Uno de los impulsores del desarrollo de los intervalos de referencia (IR) es el uso creciente de los registros electrónicos de pacientes, especialmente cuando los datos de los pacientes deben compararse entre diferentes laboratorios o incluso presentarse acumulativamente en el expediente del paciente. Surge el problema de que ni los IR ni los límites de decisión se establecen con suficiente estandarización. Por lo tanto, los laboratorios a menudo utilizan IR diferentes incluso para los mismos procedimientos de prueba y sistemas de análisis. Además, durante muchos años el dogma fue que los diferentes sistemas de análisis imposibilitan el uso de IR comunes. En última instancia, fue precisamente este dogma el que condujo al desarrollo de métodos estadísticos que permiten a cada laboratorio establecer sus propios IR. Estos llamados «métodos indirectos» utilizan los resultados de las mediciones de una población mixta (sana y enferma), que pueden obtenerse, por ejemplo, de los sistemas de información del laboratorio, para estimar los IR. La difusión de estos métodos indicó que las estimaciones en diferentes centros producían IR suficientemente similares para varios analitos En este punto, debe tenerse en cuenta que los IR analizados aquí son IR “clásicos” (basados en datos poblacionales) y no deben confundirse con intervalos de referencia personalizados [ 1 ] o intervalos de referencia multivariados [ 2 ]. Estos hallazgos han dado lugar a varios estudios: En Alemania, la red PEDREF [ 3 ], junto con la sección DGKL sobre IR (Sociedad Alemana de Química Clínica y Medicina de Laboratorio), ha resumido datos de varios hospitales universitarios y los ha probado con respecto a las diferencias entre los laboratorios, enfatizando que solo se utilizó un sistema de análisis (fabricante). El acuerdo de los resultados fue impresionante y permitió una evaluación conjunta de los datos [ 4 ], 5 ]. Los límites de referencia recientemente estimados, como los de otros grupos de trabajo, se denominaron los llamados “límites de referencia comunes” y ya se pueden utilizar prácticamente en la rutina clínica en el sitio web pedref.org [ 3 ]. Sin embargo, se debe tener en cuenta que los “IR comunes” no son fácilmente transferibles incluso cuando se utiliza la misma metodología de medición e instrumentos, ya que los IR dependen de condiciones preanalíticas o extraanalíticas [ 6 ], lo que lleva a la necesidad de validarlos y controlar estas condiciones. Por ejemplo, los intervalos de referencia para la GGT obtenida en Alemania y Grecia difieren, a pesar de utilizar los mismos sistemas Abbott [ 7 ]. Se sugiere que las variaciones en los hábitos alimentarios son una posible causa. Otro estudio, que utilizó Nigeria como caso de estudio, demostró que los intervalos de referencia para la hemoglobina obtenida en Norteamérica y Europa no son aplicables a las condiciones africanas [ 8 ], lo que indica disparidades étnicas. Sin embargo, incluso dentro de una población suficientemente bien definida, como Alemania, numerosos factores extraanalíticos conocidos pueden influir en los resultados, incluida la posición corporal (acostado o sentado) durante la extracción de sangre. El trabajo sobre la estimación de IR comunes mediante métodos indirectos fue promovido por el grupo CALIPER de la CSCC (Sociedad Canadiense de Química Clínica), que previamente se había concentrado en estudios directos sobre la estimación de IR. El Grupo CALIPER había realizado estudios directos exhaustivos sobre IR en niños en Canadá y los había publicado. Con base en muestras de más de 15.000 niños y adolescentes sanos, CALIPER pudo determinar IR pediátricos específicos para la edad y el género para más de 200 marcadores bioquímicos [ 7 ]. Con base en los resultados de los estudios directos, que aún hoy se consideran el estándar de oro [ 8 ], el grupo de trabajo recopiló datos adicionales de laboratorios para su análisis mediante métodos indirectos. Las primeras evaluaciones se llevaron a cabo con el algoritmo TML (Truncated Minimum Likelihood) [ 9 ], que luego fue reemplazado por el algoritmo
Evaluación del dolor en animales hospitalizados.
octubre 21, 2025 Hospitalización , Medicina Interna https://cuasveterinaria.es/blog/evaluacion-del-dolor-en-animales-hospitalizados/ El dolor en animales hospitalizados es un problema a menudo subestimado. La hospitalización conlleva procedimientos invasivos, cirugías y enfermedades dolorosas que comprometen seriamente el bienestar de perros y gatos. Además, el dolor no controlado tiene consecuencias fisiológicas adversas: retraso en la cicatrización, inmunosupresión, anorexia, estrés y mayor riesgo de complicaciones postoperatorias. Por ello, la evaluación sistemática y objetiva del dolor debe formar parte de los protocolos de hospitalización. Reconocer y cuantificar el dolor es el primer paso para instaurar una analgesia adecuada y mejorar la recuperación. Retos en la evaluación del dolor El principal reto en veterinaria es que los pacientes no pueden verbalizar el dolor. La evaluación depende de la observación de cambios conductuales y fisiológicos, lo que exige experiencia clínica y herramientas validadas. Factores que complican la detección: Variabilidad individual en la expresión del dolor. Comportamientos felinos más sutiles que los caninos. Efectos de la hospitalización (estrés, miedo) que enmascaran los signos. Sedación o medicación concomitante que dificulta la interpretación. La evaluación debe ser multimodal, combinando observación directa, escalas de dolor validadas y parámetros fisiológicos. Signos clínicos de dolor en hospitalización Los signos varían según especie, intensidad y tipo de dolor. La observación continua es esencial para no pasar por alto manifestaciones discretas. Perros Vocalización (quejidos, gemidos, ladridos inusuales). Inquietud, incapacidad para descansar. Posturas anormales (encorvamiento, protección de una extremidad). Jadeo excesivo no relacionado con el calor. Agresividad defensiva al manipular la zona dolorosa. Gatos Inmovilidad y tendencia al escondite dentro de la jaula. Disminución del acicalamiento. Orejas hacia atrás, pupilas dilatadas. Postura encogida con extremidades bajo el cuerpo. Ausencia de vocalización (los gatos tienden a ocultar el dolor). Conducta defensiva al manipularse, arañazos o mordiscos. Signos generales comunes Taquicardia y taquipnea. Hipertensión arterial. Disminución de la ingesta de alimentos y agua. Letargia o, por el contrario, hiperactividad anormal. Escalas validadas de evaluación del dolor El uso de escalas estandarizadas permite objetivar la evaluación y repetirla de forma comparativa en distintos momentos de la hospitalización. Escalas en perros Glasgow Composite Measure Pain Scale (CMPS-SF): ampliamente validada, incluye parámetros conductuales y fisiológicos. Escala de Helsinki de dolor crónico: útil en hospitalizaciones prolongadas o en pacientes con patologías degenerativas. Escalas en gatos Glasgow Feline Composite Measure Pain Scale: versión adaptada a felinos. Escala UNESP-Botucatu: validada para dolor agudo postoperatorio en gatos. Escala de dolor de la Universidad de Colorado: sencilla y práctica para uso diario. Estas herramientas mejoran la comunicación entre veterinarios y ATVs, asegurando un manejo coherente del dolor. Protocolo básico de evaluación del dolor en hospitalizados Un protocolo práctico debe combinar observación sistemática y registros periódicos. Observación sin manipulación: valorar postura, nivel de actividad, interacción con el entorno. Observación durante la manipulación: respuesta al contacto y movilización. Registro de parámetros fisiológicos: frecuencia cardiaca, frecuencia respiratoria, presión arterial, temperatura. Aplicación de escala validada: realizar al ingreso y luego en intervalos regulares (ej. cada 4–6 horas). Registro clínico: anotar puntuaciones y evolución, con ajustes en la analgesia según resultados. La repetición periódica permite evaluar la eficacia de los tratamientos instaurados. Consecuencias de no evaluar el dolor La infravaloración del dolor en pacientes hospitalizados tiene consecuencias clínicas y éticas. Recuperación más lenta y hospitalización prolongada. Mayor riesgo de complicaciones postoperatorias. Estrés crónico con efectos inmunosupresores. Disminución de la confianza del tutor al ver a su animal incómodo. Repercusiones en la reputación y estándares de calidad de la clínica. El dolor no tratado no solo afecta al bienestar, sino también al pronóstico global del paciente. Comunicación con el tutor El tutor debe comprender que el dolor en hospitalización se evalúa y trata de manera activa. Es importante explicar: Qué signos indican dolor en perros y gatos. Que existen escalas objetivas que ayudan a valorarlo. Que el protocolo incluye analgesia preventiva y ajustes según evolución. Que la colaboración del tutor, informando sobre cambios de conducta previos, ayuda a detectar el dolor más rápido. La transparencia en el manejo del dolor genera confianza y refuerza el vínculo veterinario–tutor. Tabla resumen: evaluación del dolor en hospitalizados Aspecto Perros Gatos Signos conductuales Vocalización, inquietud, jadeo, agresividad Inmovilidad, pupilas dilatadas, postura encogida Signos fisiológicos Taquicardia, taquipnea, hipertensión Idem perros Escalas validadas Glasgow CMPS-SF, Helsinki Glasgow felina, UNESP-Botucatu, Colorado Protocolo recomendado Observación, manipulación, parámetros fisiológicos, escala validada, registro periódico Igual que en perros, con atención a sutileza de signos Papel del tutor Identificación de cambios de conducta previos y comunicación con el equipo Idem, con énfasis en signos más discretos en gatos Conclusión La evaluación del dolor en animales hospitalizados debe ser un proceso sistemático, objetivo y repetitivo. El uso de escalas validadas, la observación clínica detallada y la implicación activa del equipo veterinario garantizan un manejo analgésico adecuado. Reconocer el dolor no solo mejora el bienestar y acelera la recuperación, sino que también refuerza la confianza del tutor y eleva la calidad del servicio veterinario. La implementación de protocolos estandarizados debe considerarse un estándar de cuidado en toda hospitalización. Referencias científicas Mathews, K. A., et al. (2014). Guidelines for recognition, assessment and treatment of pain. Journal of Small Animal Practice, 55(6), E10–E68. Brondani, J. T., et al. (2011). Validation of the UNESP-Botucatu multidimensional composite pain scale for assessing postoperative pain in cats. Veterinary Anaesthesia and Analgesia, 38(4), 370–379. Reid, J., Nolan, A. M., & Scott, E. M. (2018). Measuring pain in dogs and cats using structured behavioural observation. Veterinary Journal, 236, 72–79. WSAVA. (2022). Guías globales de manejo del dolor en perros y gatos. Mathews, K. A. (2000). Pain assessment and general approaches to management. Veterinary Clinics of North America: Small Animal Practice, 30(4), 729–755.
Precisión diagnóstica de las pruebas de detección rápida de antígenos para la infección por el virus respiratorio sincitial: revisión sistemática y metanálisis.
American Society of Microbiology – Journal of Clinical Microbiology Caroline Chartrand a , Nicolas Tremblay b , Christian Renaud a, c , Jesse Papenburg d, e, Editor: YW Tang Abstracto Las pruebas de detección rápida de antígenos (PDRA) del virus respiratorio sincitial (VRS) se utilizan ampliamente en los laboratorios clínicos. Realizamos una revisión sistemática y un metaanálisis para evaluar la precisión de las PDRA para el diagnóstico de la infección por VRS y para determinar los factores asociados con las estimaciones de precisión. Buscamos en EMBASE y PubMed estudios de precisión diagnóstica de PDRA comercializadas para VRS. Se consideraron los estudios que informaron datos de sensibilidad y especificidad en comparación con un estándar de referencia (PCR con transcriptasa inversa [RT-PCR], inmunofluorescencia o cultivo viral). Dos revisores extrajeron de forma independiente los datos sobre las características del estudio, las estimaciones de precisión diagnóstica y la calidad del estudio. Las estimaciones de precisión se agruparon utilizando modelos de regresión de efectos aleatorios bivariados. La heterogeneidad se investigó con análisis de subgrupos preespecificados. Setenta y un artículo cumplieron los criterios de inclusión. En general, la sensibilidad y especificidad agrupadas de las PDRA para VRS fueron del 80% (intervalo de confianza [IC] del 95%, 76% a 83%) y del 97% (IC del 95%, 96% a 98%), respectivamente. Las razones de verosimilitud positiva y negativa fueron 25,5 (IC del 95 %, 18,3 a 35,5) y 0,21 (IC del 95 %, 0,18 a 0,24), respectivamente. La sensibilidad fue mayor en niños (81 % [IC del 95 %, 78 %, 84 %]) que en adultos (29 % [IC del 95 %, 11 % a 48 %]). Debido a esta disparidad, los análisis de subgrupos posteriores se restringieron a datos pediátricos (63 estudios). La sensibilidad de la prueba fue menor utilizando RT-PCR como estándar de referencia y mayor utilizando inmunofluorescencia (74 % frente a 88 %; P < 0,001). Los estudios patrocinados por la industria informaron una sensibilidad significativamente mayor (87 % frente a 78 %; P = 0,01). Nuestros resultados sugieren que la baja sensibilidad de las RADT del VRS en adultos puede impedir su uso en esta población. Además, los estudios patrocinados por la industria y aquellos que no utilizaron RT-PCR como estándar de referencia probablemente sobreestimaron la sensibilidad de la prueba. INTRODUCCIÓN La infección respiratoria aguda (IRA) causada por el virus respiratorio sincitial (VSR) es una de las principales causas de visitas a urgencias y hospitalizaciones en lactantes y niños ( 1–3 ). El VSR también produce una morbilidad y mortalidad considerables en ancianos y adultos con enfermedades subyacentes ( 4 , 5 ) . El diagnóstico preciso y rápido de IRA por VRS puede tener importantes beneficios para la atención del paciente. Debido a que la infección bacteriana grave concurrente con VRS es poco común, especialmente en niños ( 6 ), un diagnóstico oportuno de IRA por VRS debería disminuir el uso innecesario de antibióticos ( 7-9 ) . También puede minimizar las pruebas complementarias ( 10 ), disminuir la duración de la estancia hospitalaria ( 11 ) y permitir la rápida implementación de la asignación de cohortes con el fin de limitar la transmisión nosocomial dentro de los hospitales y centros de atención a largo plazo ( 13-16 , 57 ). Se requieren pruebas de laboratorio de secreciones respiratorias para confirmar la infección por VRS porque su estacionalidad y manifestaciones clínicas inespecíficas pueden superponerse a las de otras causas virales y bacterianas de IRA ( 17 , 18 ). Actualmente hay cuatro modalidades de diagnóstico de VRS en uso clínico. El cultivo viral fue considerado durante mucho tiempo el estándar de oro para el diagnóstico de VRS, pero tiene un tiempo de respuesta de 3 a 7 días (1 a 2 días para el cultivo en viales de concha) ( 19 ). La PCR con transcriptasa inversa (RT-PCR) tiene un tiempo de respuesta mucho más corto (horas) y sensibilidades analíticas y clínicas superiores a las del cultivo; ahora es el método de diagnóstico de referencia para la detección de virus respiratorios ( 17 , 20 ). Sin embargo, solo ∼15% de los laboratorios clínicos que participan en el Sistema Nacional de Vigilancia de Virus Respiratorios y Entéricos de los Estados Unidos (NREVSS) actualmente identifican el VRS mediante RT-PCR debido a sus costos asociados y debido al equipo especializado y la experiencia requerida ( 21 ). Las pruebas de inmunofluorescencia (IF) para la detección de VRS son potencialmente más rápidas que la RT-PCR, pero son menos sensibles y requieren una habilidad técnica considerable ( 19 ). Finalmente, actualmente se encuentran disponibles comercialmente varias pruebas rápidas de detección de antígenos (PDRA) para el diagnóstico de IRA por VRS. Estos ensayos son fáciles de realizar y proporcionan resultados en menos de 30 minutos, y varias de ellas tienen potencial para su uso en el punto de atención ( 22 ). Aunque son menos sensibles que el cultivo, su velocidad y facilidad de uso las han convertido en una parte integral del algoritmo de diagnóstico de muchos laboratorios clínicos ( 21 , 22 ). Por lo tanto, es crucial que los médicos y los sistemas de vigilancia de la salud pública que dependen de estas pruebas para la toma de decisiones comprendan sus características de rendimiento y los factores que podrían influir en ellas. Hasta la fecha, no se ha revisado sistemáticamente la literatura que evalúa las características de rendimiento de las pruebas diagnósticas de resistencia al VRS. Por lo tanto, el objetivo principal de esta revisión sistemática y metaanálisis fue resumir la evidencia disponible sobre la precisión diagnóstica de las pruebas diagnósticas de resistencia al VRS comercializadas para detectar la infección por VRS en pacientes con IRA. También buscamos determinar si factores del paciente, de la prueba y metodológicos (p. ej., edad del paciente, tipo de muestra, marca comercial, cuadro clínico, duración de los síntomas, pruebas en el punto de atención, patrocinio de estudios por parte de la industria y genotipo de la cepa infectante del VRS) podrían influir en las estimaciones de la precisión de las pruebas diagnósticas de resistencia al VRS. MATERIALES Y MÉTODOS Antes de realizar este estudio, se preparó un protocolo según las directrices estándar para la revisión sistemática de estudios de diagnóstico ( 23 , 24 ). Para la elaboración de este informe se utilizó la declaración PRISMA ( 25 ). Fuentes de información y búsquedas. Se realizaron búsquedas en PubMed y EMBASE para obtener datos añadidos desde
Desde el intestino y más allá: las infecciones extraintestinales provocadas por rotavirus.
Earvin Jey Hernández Guzmán, Alin Mishel Hernández Bustos y Carlos Sandoval Jaime 31 agosto, 2025 La gastroenteritis es una inflamación del revestimiento del estómago y los intestinos que provoca enfermedades diarreicas, a menudo debilitantes (Organización Mundial de la Salud, 2024). La diarrea, síntoma característico de esta afección, puede persistir durante varios días, causando una pérdida significativa de agua y sales esenciales para el correcto funcionamiento del organismo. Las complicaciones más graves incluyen la deshidratación severa, que puede ser fatal si no se trata a tiempo (Organización Mundial de la Salud, 2024). De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, las enfermedades diarreicas son la tercera causa de muerte en niños menores de cinco años a nivel mundial, cobrando la vida de más de 400,000 infantes al año. Los rotavirus son uno de los principales agentes causantes de gastroenteritis en niños menores de cinco años. Estos virus pertenecen a la familia Sedoreoviridae, y cuentan con un genoma compuesto por 11 segmentos de RNA de doble cadena. Cada uno de estos segmentos codifica proteínas que desempeñan funciones vitales en el ciclo de replicación viral. Figura 1. Estructura y genoma de rotavirus. A) Esquema del virión de rotavirus con su triple capa proteica y su genoma de RNA de doble cadena (dsRNA). B) Perfil de migración electroforética de los 11 segmentos de dsRNA de rotavirus y las proteínas que codifican. Tomado de Crawford et. al, 2017. Creado con BioRender.com. Las proteínas no estructurales, como NSP1, NSP2, NSP3, NSP4 y NSP5, son responsables de regular el metabolismo celular y formar las “fábricas virales”, donde ocurre la replicación del genoma viral. Por otro lado, las proteínas estructurales VP1, VP2, VP3, VP4, VP6 y VP7 constituyen la cápside del virus, una estructura que protege al genoma viral y permite la infección de las células (Crawford et al., 2017). Rotavirus, con su complejo ciclo infeccioso y la variedad de proteínas involucradas en su replicación, sigue siendo una preocupación de salud global, especialmente para los niños menores de cinco años y aunque las vacunas como Rotateq y Rotarix han logrado reducir significativamente la incidencia de la enfermedad, aún no contamos con un tratamiento específico para combatir la infección una vez que ésta ha comenzado (CDC, 2024). Este escenario pone en evidencia la importancia de seguir investigando en profundidad la biología y los mecanismos de acción de este virus. Infecciones intestinales causadas por rotavirus Las infecciones intestinales causadas por rotavirus afectan principalmente a los enterocitos, las células maduras ubicadas en la punta de las vellosidades del intestino delgado. El intestino delgado es de vital importancia en nuestro organismo ya que en él se absorben los nutrientes de los alimentos digeridos hacia el torrente sanguíneo. La infección por este virus provoca cambios estructurales significativos, como el aplanamiento de las vellosidades y la disrupción de las barreras epiteliales que protegen el intestino. Estas alteraciones derivan en los síntomas típicos de la infección por rotavirus, que incluyen diarrea acuosa severa, vómito, fiebre, dolor abdominal y deshidratación. Los síntomas suelen aparecer dos días después del contagio y pueden durar entre 3 y 8 días (Organización Mundial de la Salud, 2024). Rotavirus induce diarrea a través de varios mecanismos. En primer lugar, la disrupción de la homeostasis intestinal afecta tres procesos claves: la reducción de las vellosidades intestinales, la deslocalización de proteínas transportadoras en los enterocitos y la alteración de las proteínas de unión estrecha que mantienen la integridad de las barreras epiteliales. En segundo lugar, la infección interfiere con el transporte de sodio y cloruro en el intestino delgado debido a la degradación de la enzima diacilglicerol aciltransferasa 1 (DGAT1), lo que lleva a una absorción deficiente de nutrientes y, por lo tanto, a una diarrea no inflamatoria con mala absorción (Liu et al., 2023). Además, la enterotoxina viral NSP4 estimula la secreción de serotonina en las células enteroendocrinas. Esta serotonina liberada actúa sobre los receptores del tracto gastrointestinal, incrementando la motilidad intestinal y la secreción de líquidos (Bialowas et al., 2013). Asimismo, NSP4 también provoca una desregulación de los niveles de calcio intracelular al interactuar con la Molécula de Interacción Estromal 1 (STIM1). STIM1 es una proteína que actúa como sensor de calcio en el retículo endoplásmico. Al interactuar NSP4 con STIM1 provoca el agotamiento de las reservas de calcio del retículo endoplásmico y la activación de canales de calcio en la membrana plasmática, contribuyendo a la diarrea (Hyser et al., 2013). Estos mecanismos explican cómo el rotavirus genera una diarrea severa y otros síntomas gastrointestinales, poniendo de manifiesto la complejidad de su interacción con el organismo humano. ¿Cómo detectar y prevenir las infecciones por rotavirus en México? En México, el Instituto de Diagnóstico y Referencia Epidemiológicos (InDRE) se encarga de detectar el rotavirus como parte de la vigilancia de enfermedades diarreicas causadas por virus. Esta información permite al gobierno tomar decisiones importantes para proteger la salud, como organizar campañas de vacunación y programas de educación sanitaria. Para encontrar el virus, se usan diferentes métodos. Uno consiste en buscar directamente su material genético en muestras de pacientes. Otro detecta proteínas del virus usando anticuerpos especiales que actúan como “detectores” muy precisos. También se utiliza una técnica llamada RT-PCR, que amplifica el material genético del virus para comprobar si está presente (Secretaría de Salud, 2023). Como tratamiento para las infecciones por rotavirus, la Secretaría de Salud de México recomienda prevenir la deshidratación aumentando la ingesta de líquidos, como agua, suero oral o caldos claros. Es importante ofrecer líquidos de forma frecuente, incluso en pequeñas cantidades, para compensar la pérdida causada por la diarrea y el vómito. Además, se aconseja mantener una buena higiene, como lavarse las manos antes de preparar alimentos y después de ir al baño, así como desinfectar superficies para evitar que el virus se propague a otras personas. También se debe vigilar que el paciente descanse lo suficiente y continúe su alimentación habitual si es posible. En términos de prevención, se aplica la vacuna pentavalente (RotaTeq, de la casa farmacéutica Merck), elaborada con virus que fueron aislados originalmente en humanos y bovinos, y que contiene cinco
Identificación del dolor en el gato: desafíos y soluciones.
Earvin Jey Hernández Guzmán, Alin Mishel Hernández Bustos y Carlos Sandoval Jaime 31 agosto, 2025 Resumen Los gatos van menos al veterinario y una de las razones es que suelen enmascarar los signos de enfermedad como, por ejemplo, los signos de dolor. Además, no siempre se previene y se trata de forma correcta el dolor. Además de afectar de forma muy negativa el bienestar del gato, el dolor afecta a su recuperación y predispone a que sienta más dolor. El signo más común cuando un gato tiene dolor es un cambio de comportamiento. Cuando se trata de dolor agudo, los gatos suelen mostrar sobre todo conductas de evitación y de escape mientras que cuando se trata de dolor crónico, el gato suele mostrar conductas más inhibidas y reduce en general su actividad. La utilización de escalas validadas es la mejor forma de evaluar si el gato manifiesta o no dolor. En el caso del dolor agudo las escalas más utilizadas son la de Glasgow, la versión corta de la escala multidimensional de evaluación del dolor felino de la UNESP-Botucatu (UFEPS-SF) y la escala de Grimace. Para monitorizar el dolor crónico, el índice de dolor musculoesquelético felino (FMPI) y las medidas de los resultados específicos de los clientes (CSOM) son dos ejemplos de escalas que pueden ser utilizadas fácilmente por los tutores. Introducción La población de gatos aumenta cada año. En 2021, se registraron en España aproximadamente 6 millones de gatos1 y en EE. UU., el 35 % de las casas tienen al menos 1 gato2. Aunque el número de gatos atendidos en el veterinario ha aumentado, los gatos van mucho menos al veterinario en comparación con los perros. Por ejemplo, según un estudio del 2020, el 28 % de los tutores de gatos solo van al veterinario en caso de urgencia y un 7 % no van nunca3. Varias razones podrían explicar este aspecto: Existe la creencia de que necesitan menos cuidados y menos atención veterinaria que los perros. Se estresan más cuando van al veterinario. Los gatos a menudo esconden los signos de enfermedad. Este último aspecto es especialmente importante en el caso de las enfermedades que causan dolor. Además, los problemas de dolor son más frecuentes en edades avanzadas y debe tenerse en cuenta que la población de gatos geriátricos ha aumentado. Se estima que entre el 30 % y el 50 % de todos los gatos con tutor son mayores de 7 años4. Esto se traduce en una mayor prevalencia de enfermedades propias de edades avanzadas, incluyendo procesos que causan dolor crónico como la osteoartritis. Además, el dolor no siempre se previene/trata correctamente por parte del veterinario. En un estudio, se observó que el 54 % de los gatos examinados por el servicio de urgencias del hospital veterinario de la Universidad de Ohio tenían dolor, aunque solo el 68 % recibió analgesia5. En otro estudio, realizado con veterinarios de Reino Unido, Nueva Zelanda y Australia, solo el 50.6 % de los veterinarios proporcionaban analgesia a los machos tras la castración y solo el 67 % proporcionaban analgesia tras la esterilización de las hembras. Cuando los gatos eran dados de alta, solo el 3.8 % y el 16.1 % de los veterinarios daban analgesia tras la castración de los machos y tras la esterilización de las hembras, respectivamente6. Hay varias razones por las cuales el uso de analgesia no es el adecuado: Errores relacionados con el fármaco: a veces se debe a una dosis o pauta de administración inadecuada o a la selección errónea del fármaco. Incapacidad para identificar el dolor (más común en los gatos). De hecho, entre un 39 y un 77 % de los veterinarios creen que les faltan conocimientos para reconocer y tratar el dolor. Percepción de que el dolor causado por una determinada enfermedad y/o procedimiento es inferior al que realmente produce (Tabla 1). Problemas cardiopulmonares Insuficiencia cardíaca congestiva, pleuritis, accidente cerebral vascular, tromboembolismo Problemas oncológicos Todos los tipos de cánceres Problemas dermatológicos Otitis, quemaduras, prurito severo, abscesos Problemas dentales Tumores orales, fracturas, úlceras Problemas gastrointestinales Constipación, obstrucción, impactación sacos anales Problemas musculoesqueléticos Dolor muscular, artritis, enfermedad degenerativa articular Problemas oculares Úlceras, problemas corneales, uveítis, glaucoma Problemas urogenitales Urolitos, FLUTD, fallo renal agudo, CIF Procedimientos hospitalarios Cateterización, obtención de muestras, vaciamiento sacos anales Procedimientos quirúrgicos Esterilización, castración Problemas neurológicos Diabetes neuropática Procedimientos rutinarios Colocación de un catéter, extracción de una muestra de sangre o de orina, limpieza de oídos, colocación de una sonda urinaria, vendajes, vaciamiento de sacos anales, etc. Tabla 1. Ejemplos de enfermedades y procedimientos veterinarios en los que se suele subestimar el dolor experimentado por el gato7. El veterinario crea que no es conveniente tratar el dolor debido a los posibles efectos adversos del fármaco o porque el tratamiento podría enmascarar algún problema en la evolución del paciente. Aunque los efectos secundarios asociados a la administración de algunos analgésicos suelen ser poco frecuentes, como la depresión respiratoria que puede aparecer con los opioides, algunos veterinarios son reticentes a utilizarlos8. Incluso, en ocasiones, no se administra la analgesia apropiada para evitar que el paciente se mueva, lo que – de forma completamente errónea- se cree que favorece la recuperación del animal. En realidad, sin embargo, esta mala praxis no solo reduce el bienestar del animal, sino que también perjudica su recuperación. Además, a menudo, los veterinarios desconocen las consecuencias de no prevenir y/o tratar el dolor de forma adecuada. Entre estas consecuencias destacan las siguientes: El dolor reduce el bienestar del gato, sobre todo, en los casos de dolor crónico. Debe recordarse que el bienestar de un animal está afectado cuando sufre emociones negativas como estrés, frustración o dolor, y, además, cuando no puede llevar a cabo conductas importantes para la especie. En este sentido, el dolor, además de afectar al animal en el plano afectivo, impide a menudo que el gato pueda llevar a cabo conductas como el juego, el rascado o la conducta exploratoria. El dolor -tanto agudo como crónico- afecta negativamente a la recuperación del gato. Por ejemplo, hay muchos estudios
Metapneumovirus humano: ¿una nueva pandemia?
Labarotarorio Saval – Mundo Médico. Por Óscar Ferrari Gutiérrez El brote del patógeno nos recuerda que las experiencias que dejó la COVID-19 deben convertirse en herramientas efectivas para enfrentar la próxima crisis… Cada vez que escuchamos sobre un virus emergente y los riesgos que representa, de inmediato saltan a nuestra memoria las dolorosas consecuencias que dejó la pandemia por SARS-CoV-2. Millones de víctimas fatales y sobrevivientes con secuelas, además de severos perjuicios sociales y económicos, son parte de una huella difícil de olvidar [1]. Con esa herida aún cicatrizando, continuamos con nuestras vidas queriendo ignorar que, inevitablemente, la historia volverá a repetirse. Así lo ha advertido en múltiples oportunidades la Organización Mundial de la Salud (OMS). Como asegura su director general, Tedros Adhanom Ghebreyesus, la cuestión no es si habrá o no una próxima pandemia, sino cuándo ocurrirá. “Aunque hemos logrado algunos avances, todavía no estamos preparados. Las dolorosas lecciones que aprendimos corren el peligro de ser olvidadas y, de ser así, lo pagaremos muy caro” [2]. Mientras el tema ha sido discutido en instancias como la Cumbre Mundial de Gobiernos 2024 [3] y el Congreso de la Sociedad Europea de Microbiología Clínica y Enfermedades Infecciosas [4], la OMS elaboró un informe donde se detallan los virus y bacterias que podrían causar una nueva pandemia [5]. Entre los patógenos mencionados se encuentran los responsables de enfermedades como la gripe aviar, COVID-19 y tuberculosis. También existe preocupación por la viruela símica y, recientemente, la irrupción en China del metapneumovirus humano (hMPV) genera alarma en la población de ese país al causar infecciones graves en menores de 14 años y adultos vulnerables. La ciencia indaga los alcances de este brote para determinar si realmente constituye una amenaza global. Primer virus no aviar En 2001, el hMPV fue aislado por primera vez en niños con enfermedad del tracto respiratorio (ETR), una de las principales causas de morbilidad y mortalidad en ese grupo [6]. No obstante, estudios retrospectivos concluyen que, al menos 50 años antes, ya circulaba en humanos [7]. Los datos virológicos, homología de la secuencia y organización génica revelaron que el patógeno era el primer virus no aviar del género Metapneumovirus en la subfamilia Pneumovirinae. Aunque ha sido encontrado en personas de todas las edades, son más susceptibles a la infección los niños, adultos mayores, pacientes con sistemas inmunológicos debilitados y enfermedades subyacentes como el asma o EPOC. El periodo de incubación varía entre tres a seis días. La transmisión es principalmente a través de secreciones al estornudar y toser, o bien al entrar en contacto con objetos o superficies contaminadas y luego tocarse los ojos, nariz o boca. Las características clínicas se extienden desde la ETR a la bronquiolitis severa y neumonía, incluyendo tos, fiebre, congestión nasal y dificultad para respirar [8]. Se detecta entre el 3% a 10% de las hospitalizaciones de niños con infecciones agudas de las vías inferiores [9]. A nivel global, estimaciones sugieren que 90% ha experimentado, al menos, un contagio antes de cumplir cinco años [10]. ¿Debemos preocuparnos? El cierre de 2024 y comienzo de 2025 estuvo marcado por una importante alza de casos en China. Las autoridades locales lo atribuyen a su carácter estacional, mientras que la OMS asegura que los niveles de contagio son normales. Según el organismo internacional, la tendencia en esta época en el hemisferio norte es que se produzca un repunte de este tipo de enfermedades. Datos oficiales indican que, desde octubre pasado, también se ha registrado un incremento de hMPV en Reino Unido y Estados Unidos [12]. El 27 de diciembre, el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades de China (CDC) informó una tendencia al alza en la incidencia de hMPV, influenza y virus respiratorio sincicial. Sin embargo, Kan Biao, director del Instituto de Enfermedades Infecciosas, llamó a mantener la calma insistiendo que al tratarse de un virus conocido no representa una amenaza. Más allá de estos análisis, lo cierto es que no debemos descuidarnos. En los grupos de riesgo, el metapneumovirus humano puede ser mortal y es común que produzca coinfección con otros patógenos como el virus respiratorio sincicial (VSR), SARS-CoV-2 y virus de la gripe [13]. Además, no existen antivirales para tratarlo ni vacunas preventivas. Por ahora, se realizan ensayos clínicos para contar con inoculaciones basadas en ARNm [14] e ingeniería guiada por inteligencia artificial [15]. ¿Las recomendaciones? Lavarse regularmente las manos, cubrirse la nariz y boca al toser o estornudar y usar mascarillas en espacios con poca ventilación o mucha concentración de personas. Coincidentemente, el mismo día que el CDC de China emitía su comunicado, Naciones Unidas conmemoraba el Día Internacional de la Preparación ante las Epidemias instando a construir sistemas de salud sólidos y resilientes, que garanticen el acceso de personas vulnerables [16]. Los brotes de viruela símica, cólera, poliomielitis y la enfermedad por el virus de Marburgo son recordatorios de que las patologías infecciosas son un peligro real [17]. En un escenario incierto, donde incluso no se descarta la aparición de una desconocida enfermedad X [18], resulta clave generar conciencia en la población, intercambiar conocimientos, invertir en investigación, promover la solidaridad y aumentar la vigilancia. Referencias:[1] La OMS advierte sobre la próxima pandemia: ¿estamos preparados? Nota de prensa. https://www.nationalgeographic.com.es/ciencia/amenaza-nueva-pandemia-oms_19965[2] ¿Estamos preparados? Para la OMS, tarde o temprano habrá una nueva pandemia. Nota de prensa. https://www.nationalgeographic.com.es/ciencia/estamos-preparados-oms-advierte-que-tarde-temprano-habra-nueva-pandemia_21603[3] La Cumbre Mundial de Gobiernos de Dubai 2024 unirá al mundo para dar forma a un mañana mejor. Nota de prensa. https://www.wam.ae/es/article/13qv6ut-cumbre-mundial-gobiernos-dubai-2024-unir%C3%A1-mundo[4] Gripe H5N1: ¿la próxima pandemia? Nota de prensa. https://theconversation.com/gripe-h5n1-la-proxima-pandemia-228713[5] Priorización de patógenos: un marco científico para la preparación de investigaciones sobre epidemias y pandemias. Comunicado de prensa. https://www.who.int/publications/m/item/pathogens-prioritization-a-scientific-framework-for-epidemic-and-pandemic-research-preparedness[6] Foulongne, V., Guyon, G., Rodière, M., & Segondy, M. (2006). Human metapneumovirus infection in young children hospitalized with respiratory tract disease. The Pediatric infectious disease journal, 25(4), 354–359.[7] van den Hoogen, B. G., de Jong, J. C., Groen, J., Kuiken, T., de Groot, R., Fouchier, R. A., & Osterhaus, A. D. (2001). A newly discovered human pneumovirus isolated from young children with respiratory tract disease. Nature medicine, 7(6), 719–724.[8] Metapneumovirus humano, Comunicado Departamento de Salud Pública de Illinois, Estados Unidos. https://dph.illinois.gov/topics-services/diseases-and-conditions/diseases-a-z-list/human-metapneumovirus[9] Wang, X., Li, Y., Deloria-Knoll, M., Madhi, et al. … Respiratory Virus Global Epidemiology Network (2021). Global burden of acute lower respiratory
Regulación de actividad médica veterinaria
Chile y Derecho comparado (Argentina -provincia Buenos Aires. Bolivia y Colombia) Biblioteca del Congreso Nacional – Chile ResumenLa regulación de la práctica médica veterinaria tanto a nivel de “regulación de médicos veterinarios” como en el ámbito de la “instalación de clínicas veterinarias” a nivel nacional y comparada coinciden en tener una regulación dispersa, y por consiguiente poco sistematizada. A su turno, la profundización de cada una de ellas varía en su intensidad. Chile no cuenta con un estatuto legal del profesional médico veterinario. No obstante, quienes voluntariamente están adscritos al Colegio MédicoVeterinario se regirán por su Estatuto, el cual establece, entre otras materias, derechos. obligaciones y estándares éticos. En materia de responsabilidad, rigen distintos cuerpos legales que otorgan cobertura conforme a los contextos en que se desenvuelvan las circunstancias. Para la instalación de clínicas veterinarias se exige la obtención de patentes comerciales de la Municipalidad respectiva y el inicio deactividades ante el Servicio de Impuestos Internos.Actualmente, se encuentra en segundo trámite constitucional en el Senado el proyecto de ley -Boletín N°10.574-1, que tiene por objeto reconocer y definir la profesión médica veterinaria en el Código Sanitario. Respecto al estudio comparado de Argentina, Bolivia y Colombia, se puede concluir lo siguiente:a) Todos estos países poseen una normativa vinculada al profesional médico veterinario, su ente fiscalizador y normativa sancionadora, variando en su intensidad y nomenclatura.b) En relación con la instalación de clínicas veterinarias, Colombia no cuenta con una normativa sectorial especializada, sino que, por el contrario, se debe acudir a cuerpos normativos de municipios y licencias urbanísticas para su instalación. Situacióndiversa presenta Bolivia, cuya regulación presenta un alto grado de especificación, presentado variaciones de conformidad a las necesidades de cada establecimiento veterinario. Por último, en Argentina, la situación es diferente, dependiendo de cadaprovincia (por su naturaleza de Estado Federal). Particularmente, para Buenos Aires, se requieren de una serie de autorizaciones sanitarias previas de la autoridad competente para llevar a cabo esta instalación. IntroducciónA solicitud de la requirente, se ha elaborado el presente informe con el fin de revisar la actual normativa respecto de la profesión médico veterinaria vinculada a las siguientes materias: regulación del estatuto del profesional médico veterinario, ente fiscalizador de esta práctica, normativa sancionadora ante una mala praxis de la profesión, y permisos legales para abrir clínicas veterinarias.Cabe tener presente que los temas analizados fueron divididos en dos grandes tópicos al momento de su estudio, de la siguiente manera. Tópico uno: “regulación de médicos veterinarios”, el que comprende regulación del profesional médico, ente fiscalizador de la práctica, y normativa sancionadora; y Tópico dos: “regulación de instalación de clínicas veterinarias”, la que comprende permisos legales u otros requisitos para abrir clínicas veterinarias, de acuerdo con la información disponible.Para lo anterior, este documento se estructura de la siguiente forma. Una primera parte se enfoca en la regulación nacional actualmente vigente. La segunda parte, estudia la legislación comparada de Argentina (haciendo un análisis particular en la Provincia de Buenos Aires), Bolivia y Colombia, debido a la especialización de su regulación en sus ordenamientos jurídicos, el que permite realizar un análisis comparado con nuestra actual normativa.Del estudio realizado, se debe considerar que, respecto de cada uno de los países estudiados, coinciden en que las materias y tópicos se encuentran en diferentes cuerpos normativos, evidenciándose una naturaleza dispersa, y, por consiguiente, poco sistematizada. Con todo, la profundización de cada una de ellas varía dependiendo del ordenamiento jurídico en que se sitúe el estudio normativo.Finalmente, se dispone de una tabla comparativa, en que se sintetiza el análisis de las leyes estudiadas de cada uno de los países que se encuentran en el presente informe.El tema que aborda este informe y sus contenidos están delimitados por los parámetros de análisis de Asesoría Técnica Parlamentaría y por los plazos e información disponibles. No se trata de un documento académico y se enmarca en los criterios de neutralidad, pertinencia, síntesis y oportunidad en su entrega. El destacado es nuestro. I. ChileA. Regulación de médicos veterinarios Chile (a diferencia de otros ordenamientos jurídicos, como se verá en el siguiente acápite) no tiene una Ley que regule de forma íntegra a los médicos veterinarios. En efecto, en lo referido a un “estatuto” ligado a los médicos veterinarios, es preciso realizar las siguientes observaciones:a) Proyecto de LeyActualmente existe un Proyecto de Ley (en adelante, PDL) bajo el Boletín N°10.574 -11, a la fecha de este informe en segundo trámite constitucional ante la Comisión de Salud del Senado, que tiene como propósito “reconocer la profesión de médico veterinario como profesión de la salud, incluyéndolo endistintos cuerpos legislativos que regulen este tipo de profesiones y que a su vez le otorguen protección y beneficios laborales en el ámbito público y administrativo” (Moción, 2016). En efecto, a través de Oficio N°14.975 de 05 septiembre de 2019 la Cámara de Diputadas y Diputados, remitió al Senado el PDL aprobado en particular, con el propósito de modificar el Código Sanitario para considerar a los médicos veterinarios como profesionales de la salud1.De esta manera, se busca modificar el inciso primero artículo 112 del Código Sanitario bajo los siguientestérminos:Artículo 112°. – Sólo podrán desempeñar actividades propias de la medicina, odontología, nutrición, química y farmacia, medicina veterinaria, u otras relacionadas con la conservación y restablecimiento de la salud, quienes poseen el título respectivo otorgado por la Universidad de Chile u otra Universidad reconocida por el Estado y estén habilitados legalmente para el ejercicio de sus profesiones.Asimismo, se busca incorporar el siguiente artículo 117 bis al Código Sanitario vinculado a la medicina veterinaria:Artículo 117 bis. – Son actividades propias de la medicina veterinaria, los procesos de diagnóstico, pronóstico, tratamiento e intervención clínica o quirúrgica, realizados sobre el cuerpo, comportamiento o muestras de uno o más animales, con objeto de restablecer la salud animal y/o proteger la salud poblacional, velar por la salud y bienestar animal en las cadenas productivas, bioterios y espacios que mantengan y gestionen animales, además de la inspección sanitaria de productos y subproductos de origen animal, actuando en la prevención, control o erradicación deenfermedades con posibles consecuencias directas o indirectas en la salud pública. Se podrán 1 También se comunica por medio de este oficio, la modificación del Código Sanitario para introducir a los nutricionistas como profesionales de la salud. Delegar tareas auxiliares o complementarias en técnicos veterinarios o agropecuarios, bajo la supervigilancia y responsabilidad de un médico veterinario. b) Asociación Gremial y estándares de éticaLa regulación de las
Caso clínico: Reporte del 1° Caso de Esporotricosis Canina en Chile.
Nota basada en el artículo de investigación de: Ailén D.; Carlos González. Belén Rivera, Isidora Mercy y Pamela Thomson. Titulado: Challenging frontiers: Canine sporotrichosis due to Sporothrix brasiliensis, first case in Chile. El objetivo de este informe es describir el primer caso de S. brasiliensis en un perro doméstico en la Región Metropolitana, Chile. La importancia de este hongo zoonótico va en crecimiento y es urgente la implementación de un enfoque de Una Salud (ONE HEALTH) , que integre esfuerzos de salud humana, animal y ambiental, es esencial para mitigar el impacto de esta enfermedad emergente. CASO CLÍNICO Llega a consulta una hembra dálmata intacta de 5 años fue remitida para una segunda opinión a una clínica veterinaria el 15 de febrero de 2023 con antecedentes de un año de evolución gradual de la piel con un patrón ulcerativo que afectaba las extremidades distales y la frente. La paciente no tenía antecedentes de haber viajado hacia o desde áreas endémicas donde se haya descrito previamente S. brasiliensis, ni antecedentes de haber estado en contacto con gatos domésticos sanos o infectados. La propietaria informó que había sido tratada con altas dosis de prednisona y antibióticos, pero con sin mejoría. Al examen físico presentó alopecia cicatricial multifocal, eritema, diversas fístulas con varios canales de drenaje y lesiones cutáneas ulcerosas con pus ( Fig. 1 ). El paciente se encontraba levemente letárgico, con signos de dolor moderado y puntuación de condición corporal de 4/9. Los ganglios linfáticos estaban dentro de los parámetros normales. En la primera cita se realizó citología con hisopo que mostró inflamación neutrofílica, neutrófilos degenerados, macrófagos vacuolados, no se encontraron microorganismos ni queratinocitos nucleados. En esta oportunidad se solicitó cultivo bacteriano y antibiograma del corte de las lesiones, además de hemograma y perfil bioquímico. En espera de este resultado, al paciente se le administró una dosis única de cefovecina a dosis de 8 mg/kg (Zoetis, Las Condes, Chile). Figura 1 . Paciente con lesiones ulceradas, húmedas y sanguinolentas distribuidas en extremidades anteriores, posteriores y cara. El hemograma completo reveló anisocitosis leve, poiquilocitosis, policromasia, neutrófilos degenerados, desviación izquierda, normocítica normocrómica y anemia regenerativa; mientras que la bioquímica sanguínea elevó la fosfatasa alcalina (500 UI/L). El cultivo y antibiograma mostraron sensibilidad de Staphylococcus pseudointermedius a enrofloxacino; clindamicina; eritromicina y vancomicina. Al perro se le recetó prednisona 1 mg/Kg (Laboratorio Chile, Ñuñoa, Chile) y enrofloxacino 5 mg/Kg (Rostrum, Drag Pharma, Quilicura, Chile) durante 15 días; después de ese período, no se observaron signos de mejoría. Se realizó una biopsia incisional de una de las lesiones ulcerosas ubicadas en la extremidad anterior derecha para análisis histopatológico. El estudio histopatológico reveló hiperqueratosis, acantosis y ulceración a nivel epidérmico. Mientras que, el tejido dérmico y subcutáneo mostró la presencia de una intensa inflamación piogranulomatosa, que consistió principalmente en histiocitos epitelioides, células gigantes multinucleadas. En el tejido circundante había infiltración con neutrófilos y linfocitos. Se detectaron numerosos elementos fúngicos dentro del citoplasma de los histiocitos o, ocasionalmente, de células gigantes multinucleadas. Por lo general, se caracterizaban por estructuras parecidas a levaduras, redondas u ovaladas, con una pared celular gruesa y refringente, que a menudo aparecían como grupos. Los elementos fúngicos fueron positivos a la tinción PAS, lo que indica la presencia de paredes celulares fúngicas ricas en polisacáridos. Se observó afectación de algunos pequeños vasos sanguíneos con signos de vasculitis o trombosis asociada a áreas necróticas ( Fig. 2 ). Figura 2 . A. La biopsia de piel muestra hiperqueratosis, acantosis y ulceración a nivel epidérmico, con una costra necrótica gruesa (flecha delgada). Mientras que el tejido dérmico y subcutáneo mostró la presencia de intensa inflamación piogranulomatosa nodular con fistulización (flecha gruesa). Tinción H/E 40x. B. A mayor aumento la inflamación piogranulomatosa subcutánea que consistía principalmente en histiocitos y linfocitos epitelioides, con presencia de menos neutrófilos. Se detectaron algunos elementos fúngicos positivos a la tinción PAS dentro del citoplasma de los fagocitos. Tinción PAS 1000x. Posteriormente, se recomendó tomar un nuevo procedimiento de muestreo de las lesiones restantes y enviarlo al Laboratorio de Microbiología Clínica y Microbioma, de la Facultad de Medicina Veterinaria de la Universidad Andrés Bello. En espera de los resultados del cultivo fúngico, se inició clotrimazol tópico al 1% dos veces al día (Laboratorio Chile, Santiago, Chile); baños con miconazol 2% + clorhexidina 2% (Regepipel, Drag Pharma, Quilicura Chile) dos veces por semana y terbinafina oral 40 mg/kg/una vez al día (Laboratorio Chile, Santiago, Chile) [ 12 ], durante cinco semanas y se realizó una nueva revisión. hecho, donde el propietario no vio ninguna mejora. La identificación polifásica se realizó en una cabina de bioseguridad BSL-2. Inicialmente se realizó un examen microscópico directo de la muestra con tinción Diff Quick, donde se observaron blastoconidias escasas. Luego, la muestra de tejido se picó y se sembró en agar glucosa Sabouraud (SGA) que contenía cloranfenicol (0,05 g/l) y cicloheximida (0,4 g/l) (Merk, Rahway, Nueva Jersey, EE. UU.), y se incubó a 25 °C y 37 °C durante 10 días. Las características macro y micromorfológicas de la colonia permitieron la identificación presuntiva de Sporothrix spp. Mientras tanto, el estudio genotípico de la colonia aislada incluyó la extracción de ADN realizada con el kit Quick-DNA Fungal/Bacterial (Zimo Research, Irvine, CA, EE. UU.), siguiendo las instrucciones del fabricante. La amplificación por PCR se realizó utilizando los cebadores universales ITS5, ITS4 y calmodulina. Las secuencias obtenidas fueron editadas, ensambladas y analizadas comparando la similitud de nucleótidos utilizando la herramienta BLAST del Centro Nacional de Información Biotecnológica (NCBI). Las secuencias de aislados que presentan 100% de identidad genética con S. brasiliensis (código de acceso OR852420, PP083686). La concentración mínima inhibitoria (CMI) se determinó mediante microdilución en caldo, según el documento M38-A2 del Instituto de Estándares Clínicos y de Laboratorio (CLSI) (estándar CLSI M38) [ 13 ]. Los medicamentos probados fueron anfotericina B (AMB), fluconazol (FLC), itraconazol (ITR), ketoconazol (KET), posaconazol (POS), voriconazol (VRC) y terbinafina (TRB) (Sigma-Aldrich, St. Louis, MO, EE.UU). Brevemente, se preparó un inóculo de cada cepa de 1-5 × 10 4 conidios/ml en solución salina estéril, incluidas las cepas. Las CMI se determinaron mediante inspección visual después de 48 a 72 h de incubación a 35 ° C (estándar CLSI M38) [ 13 ]. Los azoles demostraron buena actividad contra