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INFORME EPIDEMIOLÓGICO SE 9/2026 VIGILANCIA CENTINELA ETI E IRAG INFLUENZA Y OTRAS ENFERMEDADES RESPIRATORIAS AGUDAS CHILE 11 de marzo 2026 – ISP Chile
Resumen• La tasa de notificación ETI en la SE 9 fue de 26,3 casos cada cien mil habitantes, bajo el umbral estacional, sobre el umbral de alerta con tendencia al alza.• La positividad ETI de la SE 9 fue de 47,0 %, con predominancia de SARS-CoV-2 (12,8 %) en disminución e Influenza A (12,0 %) en aumento.• La proporción de casos IRAG sobre el total de ingresos hospitalarios se encuentra bajo el umbral estacional y del promedio de la curva epidémica.• La positividad IRAG en la SE 9 2026 fue de 38,0 %, con Rinovirus como principal virusidentificado (25,0 %).• En la SE 9 se informan 65 defunciones asociadas a influenza y neumonía, dentro de lo esperado.Objetivo del informeDescribir la información actualizada de la vigilancia centinela ETI e IRAG en Chile, con base a datos disponibles hasta el 07 de marzo 2026, SE 09.MétodoEl presente informe es un análisis descriptivo con base a la información proveniente de los componentes de la vigilancia de influenza y otras enfermedades respiratorias agudas virales establecidos en la Circular de Influenza de 20101y que, de acuerdo con el DS N° 07/20192, es de notificación obligatoria mediante modalidad centinela.La fuente de información corresponde a los registros de la vigilancia de influenza y otras enfermedades respiratorias agudas virales del Departamento de Epidemiología y las defunciones por causa respiratoria del Departamento de Estadísticas e Información de Salud del Ministerio de Salud (MINSAL).Vigilancia centinela de la Enfermedad Tipo Influenza (ETI)La vigilancia es realizada en 43 centros de atención primaria (APS) del país, quienes reportan semanalmente las notificaciones. La definición de caso corresponde a persona con fiebre (> a 38,5ºC) y tos, asociado a algunos de los siguientes síntomas: mialgias, odinofagia o cefalea atendido en un centro centinela ETI.Para el cálculo de tasas nacionales y por grupo etario y región, se considera como base la población inscrita y validada de FONASA de cada centro centinela. Los niveles esperados de la curva epidémicaa través de la metodología de umbrales de alerta de la Organización Mundial de la Salud3.1 Chile, Ministerio de Salud. [En línea] http://epi.minsal.cl/influenza- vigilancia/. Circular B03/Nº20. Circular devigilancia epidemiológica influenza estacional y pandémica (H1N1). Santiago, 15 de mayo de 2010.2 Ministerio de Salud. (2019, 12 de marzo). Decreto Nº 7, Aprueba el Reglamento sobre notificación deenfermedades transmisibles de declaración obligatoria y su vigilancia. Santiago, Chile. Disponible en:https://www.bcn.cl/leychile/navegar?idNorma=11415493 Global Epidemiological Surveillance Standars for influenza, 2013, WHO Capitulo 10. [En línea]https://www.who.int/influenza/resources/documents/WHO_Epidemiological_Influenza_Surveillance_Standards_2015.pdf?ua=14De los 43, 26 tienen confirmación etiológica en una muestra de casos notificados para virus respiratorios a través de PCR multiplex. La positividad es calculada considerando el total de virus identificados en la vigilancia por el total de muestras analizadas.Vigilancia de casos de Infección Respiratoria Aguda Grave (IRAG).La vigilancia es realizada en 14 hospitales de alta complejidad en 13 regiones del país, quienes reportan semanalmente los casos que cumplen con la definición de caso persona que requiera hospitalización por fiebre igual o superior a 38ºC y tos, asociada a dificultad respiratoria (criterio clínico).Los niveles esperados de la curva epidémica a través de la metodología de umbrales de alerta de la Organización Mundial de la Salud4 y se presenta el número de notificaciones y la proporción de casos por grupo etario, cama crítica y fallecidos.A los casos IRAG se les toma una muestra respiratoria para confirmación etiológica, realizada por reacción de polimerasa en cadena en tiempo real (RT- PCR). Para el cálculo de positividad se considera los virus identificados en la vigilancia IRAG sobre el total de muestras analizadas.Defunciones por causas respiratoriasPara identificar este grupo se utilizaron los códigos CIE-10 para Influenza [gripe] y neumonía (J09-J18) en todos los grupos etarios y en los mayores de 65 años. Para los menores de 1 año se agregan los códigos correspondientes a Otras infecciones agudas de las vías respiratorias inferiores (J20-J22) para considerar las posibles defunciones asociadas a Virus Respiratorio Sincicial (VRS).Las causas básicas de defunción son preliminares para los años 2024, 2025 y 2026 y podrían estar sujetas a modificación al cierre del año estadístico.Los niveles esperados de la curva epidémica a través de la metodología de umbrales de alerta de la Organización Mundial de la Salud4 con el número de defunciones.Brotes de Enfermedad Tipo Influenza Considera los brotes de enfermedades respiratorias virales en instituciones cerradas notificados en el sistema FileMaker. Se presenta el conteo de los brotes por región de notificación y la proporciónde brotes por virus identificados.Para más información visite el micrositio de influenza del Departamento de Epidemiologíahttps://epi.minsal.cl/influenza/ y el tablero interactivo de vigilancia ETI e IRAG enhttps://epi.minsal.cl/vigilancia_influenza/. Situación epidemiológicaVigilancia centinela ETIEn la SE 9 2026 se notificaron 426 casos ETI, correspondiente a una tasa de notificación de 26,3 casos cada cien mil habitantes, encontrándose bajo el umbral estacional y sobre el umbral de alerta con una tendencia al alza (figura 1). La región con más alta tasa de notificación fue Valparaíso con 54,3 casos cada cien mil habitantes, seguido por Biobío con 51,5 casos cada cien mil habitantes (tabla 1).El principal grupo etario notificado esta semana fue el de menor de 1 año con 184,4 casos cada cien mil habitantes (figura 2, tabla 2).La positividad de la SE fue 47,0%, identificándose una disminución respecto a la semana previa. El virus predominante fue SARS-CoV-2 con 12,8% de positividad, con una disminución en relación con la SE anterior, seguido por Influenza con 12,0% con una tendencia al alza y rinovirus con 12,0% con una disminución en relación con la semana anterior (figura 3, tabla 3). Figura 1. Umbral estacional, promedio de curva epidémica, umbral de alerta y tasa* denotificación ETI por semana epidemiológica. Chile, SE 09 de 2026 (comparado con 2023-2025) Vigilancia Centinela IRAGEn la SE 9 2026 la proporción de casos IRAG sobre el total de ingresos hospitalarios se encuentra bajo el umbral estacional y del promedio de la curva epidémica con 2,9% (figura 4). En la SE 9 se notificaron 101 casos IRAG, de los cuales 41,6% fueron mayores de 60 años, una disminución de la tendencia de las últimas semanas. El 82,2% tenía al menos 1 condición preexistente, el 28,7% requirió cama crítica y al momento del reporte no se han registrado defunciones en la vigilancia (tabla 4).La positividad de los virus respiratorios en la SE 9 del 2026 fue de 38,0%, con Rinovirus como principal virus identificado con 25,0% de positividad, un
Informe de Circulación de Virus Respiratorios – ISP Chile semana 13 de 2026.
Resumen Ejecutivo: Se presentan los resultados de la vigilancia de laboratorio de virus respiratorios en Chile, cuyo objetivo es identificar la circulación de estos patógenos y, en el caso de Influenza y SARS-CoV-2, caracterizar la propagación de sus variantes antigénicas. Las muestras analizadas provienen de pacientes hospitalizados, ambulatorios y de servicios de urgencia. Desde la Semana Epidemiológica (SE) 01 de 2024, se incorporó en el informe la detección de Rinovirus y otros virus respiratorios (OVR), incluyendo los cuatro Coronavirus humanos y Bocavirus, así como la identificación de co-detecciones en pacientes. Es por esto que el número de casos positivos no coincide con el total de virus detectados (muestras) en la semana.En la SE 13 del 2026 se analizaron 2.921 casos para virus respiratorios, con predominio en el grupo etario de mayores de 65 años con un 29%. Del total de casos analizados, 1.278 fueron casos positivos (43,8%), comportamiento similar a la SE 12 del 2026 (43,9%).El total de virus respiratorios confirmados durante la SE 13 fue 1.361, con la siguiente distribución de detecciones:– Rinovirus: 937 (68,8%), con mayor frecuencia en el grupo de 1 a 4 años.– Influenza A: 116 (8,5%)– SARS-CoV-2: 114 (8,4%)– Adenovirus: 58 (4,3%)– OVR: 50 (3,7%)– Parainfluenza: 48 (3,5%)– VRS: 31 (2,3%)– Metapneumovirus: 4 (0,3%)– Influenza B: 3 (0,2%)La distribución acumulada hasta la SE 13 del 2026, es: Rinovirus (51,7%), SARS-CoV-2 (24,8%), Influenza A (7,8%), Adenovirus (Adv) (5,5%), Parainfluenza (4,0%), OVR (3,6%), Metapneumovirus (1,2%), Virus Respiratorio Sincicial (VRS) (1,1%) e Influenza B (0,4%). 1. Antecedentes:En Chile, la vigilancia de la influenza tiene por objetivo identificar oportunamente la circulación viral y caracterizar la propagación de las variantes antigénicas. Esta vigilancia considera entre sus componentes:Vigilancia centinela de Enfermedad Tipo Influenza (ETI): Se realiza en 43 centros centinela de atención primaria distribuidos en las 16 regiones del país para la vigilancia de morbilidad. En 26 de estos centros centinelas se realiza diagnóstico etiológico de virus respiratorios por PCR o IF.Vigilancia de virus influenza y otros virus respiratorios: El Instituto de Salud Pública de Chile (ISP), recibe la información de 29 centros hospitalarios base de la red pública, en cada región, que integran la red de laboratorios de hospitales que realizan diagnostico etiológico mediante detección de virus respiratorios. Además, con fines de vigilancia se recibe la información semanal de la Clínica Santa María y el Laboratorio Bupa Lab. Esta vigilancia se orienta a la identificación de los virus circulantes en el país, al estudio genético de Influenza y SARS-CoV-2 y al monitoreo de la resistencia a antivirales para el virus Influenza. También en casos seleccionados se realizan estudios genéticos para el Virus Respiratorio Sincicial y Adenovirus.Vigilancia de los Casos de Infección Respiratoria Aguda Grave (IRAG) en pacienteshospitalizados: Se realiza en 14 hospitales centinelas: Hospital de Arica, Hospital de Iquique, Hospital de Antofagasta, Hospital de La Serena, Hospital Gustavo Fricke, Hospital Militar, Hospital San Juan de Dios, Hospital de Rancagua, Hospital Grant Benavente, Hospital Hernán Henríquez Aravena, Hospital de Valdivia, Hospital de Puerto Montt, Hospital de Coyhaique y Hospital Clínico de Magallanes. Permite monitorear la gravedad de los cuadros de influenza.Monitoreo de consultas diarias de causa respiratoria de adultos y niños en servicios deurgencia ambulatorios y hospitalarios de todo el país (SNSS): Permite identificar el inicio del aumento estacional de casos de IRA altas y bajas, incluidas las ETI.La información presentada en este documento es analizada de acuerdo a la fecha de toma de muestra, por lo que se actualizan los datos semana a semana. 2. Resultados:Durante la SE 13 (29 de marzo al 04 de abril), en 2.921 casos analizados se confirmó la presenciade 1.361 virus respiratorios en 1.278 casos, con una positividad de 43,8%. La Figura 1 presenta ladistribución de los agentes confirmados y el porcentaje de positividad de las muestras analizadaspor SE.Figura 1: Virus Respiratorios y positividad, según semana epidemiológica. Chile 2022-2026. La Figura 2 muestra los virus respiratorios detectados por grupo etario. Rinovirus es el que se presenta con mayor frecuencia, donde el grupo más afectado es el de 1 a 4 años, seguido por el grupo de 15 a 54 años, mientras que Influenza A se presenta con mayor frecuencia en pacientes de 5 a 14 años, seguido por el grupo de 15 a 54 años.Figura 2. Virus respiratorios detectados por grupo etario (años), SE 13. Fuente: Sección Virus Respiratorios y Exantemáticos. Departamento de Laboratorio Biomédico. Instituto de Salud Pública de Chile. La Figura 3, muestra los agentes virales detectados en los centros centinelas de cada región, hospitales y centros ambulatorios agrupados. En caso de la Región Metropolitana (RM), se detalla por cada hospital centinela.Figura 3. Agentes virales detectados en la Red de Vigilancia de Virus Respiratorios del ISP, SE 13.
CONSENSO DE DIAGNÓSTICO Y TRATAMIENTO PARA INFECCIONES PORENTEROBACTERIAS PRODUCTORAS DE CARBAPENEMASAS
SOLEDAD E. GONZÁLEZ1 , ANA N. VARELA BAINO2 , ANA CALABRIA1 , FLORENCIA GIL1 , CAROLINA OSUNA1 , LORENA ABUSAMRA3, SOFÍA ESPOSTO4,5, MARÍA INÉS SORMANI4 , NORMA CUDMANI6, GIANNINA CINQUI7,8,FLAVIA AMALFA9, ROLANDO SOLOAGA10, MAGDALENA MARESCA11, NATALIA CARRION12, MIRIAM BLANCO13,EUGENIA DI LÍBERO1,14, ELISA ESTENSSORO2,13,15 ISSN 1669-9106 MEDICINA (Buenos Aires) 2025: 85: 822-853 1Programa Provincial de Prevención y Control de las Infecciones Asociadas al Cuidado de la Salud (IACS) y Resistencia a los Antimicrobianos (RAM), Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires, 2 Dirección de Investigación y Cooperación Técnica, Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires, 3 Hospital Dr. Diego Thompson, San Martín, Provincia de Buenos Aires, 4 Hospital Interzonal de Agudos Especializado en Pediatría Sor María Ludovica, La Plata, Provincia de Buenos Aires, 5 Sociedad Argentina de Infectología Infantil (SADIP), Buenos Aires, 6 Departamentode Control de Infecciones y Gestión de Antimicrobianos del Ministerio de Salud Pública de Tucumán, Tucumán, 7 Asociación Argentina de Farmacéuticos de Hospital (AAFH), Buenos Aires, 8 Hospital Nacional de Pediatría Prof. Dr. Juan P. Garrahan, Buenos Aires, 9 Sociedad Argentina de Bacteriología, Micología y Parasitología Clínica (SADEBAC), Asociación Argentina de Microbiología (AAM), Buenos Aires, 10Facultad de Medicina, Universidad del Salvador, Buenos Aires, 11Hospital Público Materno Infantil, Salta, 12Hospital Naval Pedro Mallo, Buenos Aires, 13Sociedad Argentina deTerapia Intensiva (SATI), Buenos Aires, Argentina, 14 Hospital Interzonal General de Agudos Evita, Lanús, Provincia de Buenos Aires, 15Facultad de Ciencias Médicas, Universidad Nacional de La Plata, Provincia de Buenos Aires El siguiente documento ha sido realizado por el Programa de Control de Infecciones Asociadas al Cuidado de la Salud y Resistencia Antimicrobiana del Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires, y avalado por las siguientes entidades científicas: Sociedad Argentina de Terapia Intensiva (SATI), Asociación Argentina de Microbiología (AAM),Asociación Argentina de Farmacéuticos de Hospital (AAFH) y la Sociedad Argentina de Infectología Pediátrica (SADIP) ResumenDesde el Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires se propone dar solución a la creciente problemática de la resistencia antimicrobiana. Por esto, el Programade Infecciones Asociadas al Cuidado de la Salud (IACS) y Resistencia Antimicrobiana ha confeccionado el presente consenso de diagnóstico y tratamiento de enterobacterias productoras de carbapenemasas (EPC), teniendo en cuenta la disponibilidad de antibióticos, el costo de estos insumos y la evidencia científica disponible. En el documento se explica el proceso de diagnóstico de los distintos mecanismos de resistencia de las EPC y se detallan los puntos clave para realizar un informe acumulado de sensibilidad de patógenos prevalentes en los distintos hospitales, información local no registrada adecuadamente hasta el momento. Adicionalmente, se recomiendan nuevos betalactámicos con inhibidores de betalactamasas (BL/IBL) para el tratamiento empírico inicial en pacientes con shock séptico en presencia de: determinadas condiciones epidemiológicas y focos asociados como bacteriemia asociada a catéter venoso central o dispositivos endovasculares, endocarditis, mediastinitis, foco intraabdominal, infecciones postneuroquirúrgicas; e independientemente del foco en neonatos y huéspedes inmunocomprometidos. Se recomiendan nuevos BL/IBL como terapia dirigida ante infecciones por EPC confirmadas microbiológicamente que cursen con shock séptico, o infecciones con cualquier foco y score de INCREMENT ≥ 8, en bacteriemias en inmunocomprometidos graves o neonatos, endocarditis/foco endovascular no removido (implante), mediastinitis, infección del SNC post-neuroquirúrgica. El presente consenso debe complementarse con la implementación de Programas de Optimización del Usode Antimicrobianos y la vigilancia intensificada en áreas críticas según los lineamientos del Programa Nacional de Vigilancia y Control de IACS de Argentina.Palabras clave: enterobacterias resistentes a carbapenémicos, programas de optimización del uso de los antimicrobianos, choque séptico PUNTOS CLAVEConocimiento actual• La resistencia a los antimicrobianos representa una amenaza para la salud pública.• Considerando la escasa disponibilidad de antibióticos para enterobacterales productores de carbapenemasas (EPC), los costos de los nuevos antibióticos y el riesgo de la pandrogorresistencia, resulta crucial optimizar su uso en el ámbito público de la Provincia de Buenos Aires (PBA).• No se dispone de lineamientos locales parael tratamiento de EPC.Contribución del artículo al conocimientoactual• Se incluyen recomendaciones para tratamiento empírico y dirigido de EPC y parala preparación de informes acumulados de sensibilidad, detección y optimización deantibiogramas para EPC.• El objetivo es garantizar el acceso equitativo a nuevos betalactámicos con inhibidores de betalactamasas en el ámbito público de la PBA, priorizando su uso en escenarios de mayor impacto clínico. El presente consenso centrado en infeccionespor microorganismos multirresistentes (MOR), específicamente enterobacterias productoras de carbapenemasas (EPC), tiene como objetivo promover un uso responsable de los antibióticos y contribuir al acceso equitativo de estos valiososrecursos en el sistema de salud.Objetivos1) El presente documento técnico tiene la finalidad de emitir pautas para el tratamientoempírico inicial (TEI) y el tratamiento dirigido(TD) de pacientes con sospecha o infección confirmada por EPC para los hospitales públicos dependientes del Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires (PBA).2) Como objetivo secundario el consenso sugiere pautas de optimización para el desempeño del microbiólogo en infecciones producidas por EPC. Éstas se desarrollan en dos partes: puntos claves para realizar un informe acumulado de 824 MEDICINA (Buenos Aires) 2025; 85: 822-853 Consenso Enterobacterias productoras de carbapenemasas: diagnóstico y tratamiento sensibilidad, y presentación de metodologías diagnósticas disponibles para la detección y tipificación de las carbapenemasas más frecuentes en los enterobacterales en Argentina. En la segunda parte se incorporan pautas sobre la determinación de la sensibilidad a los antimicrobianos disponibles para el tratamiento de estas EPC (Material Suplementario 1).FundamentaciónEl uso adecuado de antibióticos es crucial paragarantizar una atención médica eficiente y equitativa. Un uso racional de estos medicamentos no solo prolonga su eficacia en la lucha contra las infecciones, sino que también optimiza la distribución de los recursos. Al administrar antibióticos demanera precisa y únicamente cuando son necesarios se evita la aparición de resistencia bacteriana, y se asegura la disponibilidad de estos medicamentos en los pacientes graves con síndromes clínicos asociados a EPC, en quienes la evidenciarespalda su beneficio. La implementación de estas recomendaciones debe complementarse con la puesta en práctica progresiva de los Programas deOptimización del Uso de Antimicrobianos (PROA) en todos los hospitales y la vigilancia intensificada en áreas críticas según los lineamientos del Programa Nacional de Vigilancia de Infecciones Hospitalarias de Argentina (VIHDA). Los PROA son una herramienta fundamental para prevenir la presión selectiva de antibióticos y optimizar el uso de antimicrobianos guiando su uso apropiado para garantizar resultados clínicos óptimos. La implementación a nivel hospitalario de los PROA de forma articulada con los Programas de Control de Infecciones constituye una medida eficaz para la reducción del uso de antibióticos, duración de la estadía hospitalaria, costos, colonización e infecciones por MOR1.Los destinatarios de las conclusiones del presente consenso son: médicas/os intensivistas, infectólogas/os, clínicas/os, pediatras, emergentólogas/os, microbiólogas/os,
Infecciones de transmisión sexual (ITS) en chile
L. Aurelio Salvo1,21 Dermatólogo-Venereólogo. Jefe Unidad de Atención y Control en Salud Sexual, Complejo Asistencial Dr. Sótero del Río. Servicio de Salud Metropolitano Sur Oriente.2 Representante de la Sociedad de Dermatología y Venerología de Chile (SOCHIDERM) en la comisión asesora en ITS del Minsal.Resumen Las Infecciones de Transmisión Sexual (ITS) son infecciones causadas por diversos agentes (bacterias, virus, parásitos, protozoos, entre otros) y cuyo mecanismo de transmisión es el contacto sexual: genital, oral o anal, condición que les da su principal característica y que tiene implicancias en la prevención, pues se relaciona directamente con el “comportamiento sexual” del ser humano, y por lo tanto, con un acto de decisión personal. Las ITS son “PROBLEMA DE TODOS” en razón de ser Universales, no respetando razas, sexos, edad, cultura, creencias religiosas, situación socioeconómica, etc. Constituyen aún un importante problema de Salud Pública en todo el mundo a pesar de los esfuerzos por controlarlas y eventualmente erradicarlas como ha sucedido con otras enfermedades infecto contagiosas. Las modernas tecnologías usadas en el diagnóstico de laboratorio permiten identificar con mayor eficiencia los agentes causales, y el desarrollo de nuevos antibióticos permiten tratar con mayor eficacia, interrumpiendo así la transmisión. Palabras clave:ITSepidemiologíaclínicalaboratoriotratamiento Infecciones de transmisión sexual (I.T.S.) Las Infecciones de Transmisión Sexual (ITS) son infecciones causadas por diversos agentes (bacterias, virus, parásitos, protozoos, etc.) y cuyo mecanismo de transmisión es el contacto sexual: genital, oral o anal, condición que les da su principal característica y que tiene implicancias en la prevención, pues se relaciona directamente con el “comportamiento sexual” del ser humano, y por lo tanto, con un acto de decisión personal. Las ITS son “PROBLEMA DE TODOS” en razón de ser Universales, no respetando razas, sexos, edad, cultura, creencias religiosas, situación socioeconómica, etc. Constituyen aún un importante problema de Salud Pública en todo el mundo a pesar de los esfuerzos por controlarlas y eventualmente erradicarlas como ha sucedido con otras enfermedades infecto contagiosas (1, 2). Las modernas tecnologías usadas en el diagnóstico de laboratorio permiten identificar con mayor eficiencia los agentes causales, y el desarrollo de nuevos antibióticos permiten tratar con mayor eficacia, interrumpiendo así la transmisión. A pesar de todo ese esfuerzo las ITS continúan vigentes y algunas en aumento, como lo revelan estimaciones de la Organización Mundial de la Salud que indican que cada año se producen en todo el mundo 330 millones de nuevos casos de ITS. La pesquisa, el diagnóstico precoz y el tratamiento oportuno de las ITS son instancias fundamentales para el control de estas enfermedades, que además son facilitadoras en la adquisición del VIH, causante del SIDA. Tomando en cuenta que en muchos países las ITS están aumentando, ninguna duda cabe de que la educación sexual a los adolescentes y la consejería en ITS-VIH a todas las personas deben ser actividades prioritarias e ineludibles de la sociedad, si esa sociedad realmente pretende que sus futuras generaciones tengan una sexualidad sana, con el menor riesgo de adquirir ITS y VIH, y sin embarazos no planificados. Las ITS son prevenibles siempre y cuando el ser humano sea responsable al ejercitar su sexualidad. Y ello se puede lograr si las personas adoptan alguna de tres conductas: abstinencia sexual, pareja única o uso de preservativo. En esta presentación nos referiremos a las cuatro principales y más frecuentes ITS en Chile: Sífilis, Gonorrea, Herpes genital e Infección por Virus Papiloma Humano (Condilomas acuminados). Epidemiología de las infecciones de transmisión sexual (ITS) Las ITS constituyen un problema de salud pública vigente en todo el mundo. Si bien el mejor diagnóstico y tratamiento de ellas, han logrado -en Chilereducir sus tasas, especialmente en Sífilis y Gonorrea, no es menos cierto que ellas continúan afectando muchas personas, especialmente embarazadas y adolescentes de 13 años y más. Los datos que comento son las estadísticas que tiene el Departamento de Epidemiología del Ministerio de Salud hasta el año 2010, los que se obtienen del Formulario de Notificación Obligatoria que envían los Servicios de salud (ENO) en Sífilis y Gonorrea. Recordar que es obligación de cada profesional médico que diagnostica alguna de estas enfermedades, en consulta privada o en centros privados, notificar los casos. En la Tabla 1 “Casos y Tasas de Sífilis, Chile 1980-2010”, se observa que la tasa de Sífilis ha variado de 73,6 en 1980 hasta llegar a 19,7 por 100.000 habitantes el 2101, con fluctuaciones al alza en 1981 para posteriormente continuar descendiendo. Tabla 1. Casos y tasas de sífilis, chile, 1980 – 2010 AÑO POBLACIÓN Nº DE CASOS TASAS 1980 11.146.726 8.199 73,6 1981 11.318.558 10.039 88,7 1982 11.492.991 8.328 72,5 1983 11.671.524 7.352 63,0 1984 11.855.655 5.125 43,2 1985 12.046.884 3.958 32,9 1986 12.246.720 3.354 27,4 1987 12.454.160 3.466 27,8 1988 12.666.946 3.710 29,3 1989 12.882.818 4.193 32,5 1990 13.178.782 4.282 32,5 1991 13.422.010 5.017 37,4 1992 13.665.241 5.238 38,3 1993 13.908.473 4.958 35,6 1994 14.151.708 4.705 33,2 1995 14.394.940 4.128 28,7 1996 14.595.504 3.574 24,5 1997 14.796.076 3.633 24,6 1998 14.996.647 3.507 23,4 1999 15.197.213 3.797 25,0 2000 15.397.784 3.680 23,9 2001 15.571.879 3.214 20,6 2002 15.745.583 3.501 22,2 2003 15.919.479 3.574 22,5 2004 16.093.378 3.155 19,6 2005 16.267.278 2.838 17,4 2006 16.432.674 2.993 18,2 2007 16.598.074 2.968 17,9 2008 16.763.470 3.240 19,3 2009 16.928.873 3.379 20,0 2010 17.094.270 3.376 19,7 Tasas por 100.000 hab. Fuente: Boletín ENO – DEIS Minsal En el Gráfico 1 “Tasa de incidencia de Sífilis, Chile 1980-2010” solo reitera lo dicho para la Tabla 1. Gráfico 1. Tasas de incidencia de sífilis chile 1980 – 2010 Tasas por 100.000 hab. Fuente: Boletín ENO – DEIS Mlnsal. En el Gráfico 2, “Tasa de Sífilis por grupos de edad, 2009-2010” se observa claramente que el principal grupo etario es el de 25-29 años, seguido del grupo de 20-24 años y en tercer lugar el 35-39 años. Esto es lógico pues son las edades más sexualmente activas. Gráfico 2. Tasa de sífilis por grupos de edad, chile, 2009 – 2010 Tasas por 100.000 hab. Fuente: Boletín ENO – DEIS Minsal. El grupo adolescente, 15-19 años ocupa el 7º lugar, esto significa que si bien no son por ahora el
El diagnóstico de laboratorio de las infecciones por Chlamydia trachomatis.
J infectar Dis Med Microbiol . 2005 enero-febrero; 16 (1): 39–44. Max A. Chernesky Abstracto Las infecciones del tracto genital inferior por Chlamydia trachomatis son predominantemente asintomáticas en hombres y mujeres. La tecnología diagnóstica ha proporcionado varios enfoques para el diagnóstico de C trachomatis . Fuera de las células, la clamidia puede morir o degradarse sin un almacenamiento y transporte óptimos. Debido a que algunos de los otros ensayos funcionan mejor en ciertos tipos de muestras, es importante que los laboratorios reconozcan estas diferencias y brinden asesoramiento a los médicos y enfermeras que recolectan muestras de pacientes, con el objetivo de diagnosticar infecciones del tracto genital inferior para prevenir la transmisión y el daño del tracto superior. La mayoría de las muestras invasivas, como los hisopos cervicales o uretrales, se pueden recolectar para cultivo, detección de antígenos o ácidos nucleicos. Las muestras no invasivas, como la primera orina y los hisopos vaginales, pueden ser recolectadas fácilmente por el paciente; estas muestras deben analizarse mediante pruebas de amplificación de ácidos nucleicos más sensibles. Estas nuevas estrategias de investigación deberían permitir la implementación de programas de detección para identificar y tratar a las parejas. La serología no ha sido particularmente útil para el diagnóstico de infecciones agudas por C trachomatis en adultos. Actualmente, la resistencia a los antibióticos por C. trachomatis no parece representar un problema clínico. Los laboratorios que realizan el diagnóstico de C. trachomatis deben participar en programas de mejora continua de la calidad. Palabras clave: Detección de antígenos, Muestras apropiadas, Cultivo celular, Métodos de diagnóstico, Amplificación de ácidos nucleicos Se estima que hay 90 millones de casos de Chlamydia trachomatis en todo el mundo, incluidas cuatro millones de nuevas infecciones que ocurren cada año en América del Norte, por lo que el desafío para los canadienses es aplicar pruebas diagnósticas útiles para evaluar a las poblaciones sexualmente activas a fin de tratar y prevenir la transmisión y las secuelas del tracto genital superior. Los serovares A, B, Ba y C de C trachomatis se asocian con el tracoma endémico, que es la forma prevenible más común de ceguera en ciertas partes del Mediterráneo y Oriente Medio. Los serovares L1, L2 y L3 se asocian con el linfogranuloma venéreo (LGV) en entornos tropicales. Los médicos canadienses pueden encontrar ocasionalmente pacientes con tracoma o LGV, pero los serovares D a K son los principales organismos diagnosticados en los laboratorios canadienses. Los serovares D a K causan uretritis y epididimitis no gonocócicas en hombres, síndrome de Reiter o proctitis, conjuntivitis tanto en hombres como en mujeres, y cervicitis, uretritis, endometritis, salpingitis y perihepatitis en mujeres ( 1 ). Entre la mitad y dos tercios de las infecciones por clamidia en hombres y mujeres pueden ser asintomáticas y permanecer sin diagnosticar ni tratar. En las mujeres, esto puede provocar secuelas tardías como endometritis, salpingitis, enfermedad inflamatoria pélvica, embarazo ectópico o infertilidad tubárica. La infección por C. trachomatis en el cuello uterino puede transmitirse al neonato durante el parto vaginal, lo que provoca conjuntivitis y neumonía neonatal ( 2 ). También se han diagnosticado infecciones vaginales, faríngeas y entéricas en neonatos. Tanto las infecciones en adultos como en neonatos son fáciles de tratar. Las infecciones por C trachomatis se han asociado con mayores tasas de transmisión del VIH ( 3 ). Los servicios de laboratorio para el diagnóstico de C. trachomatis se hicieron viables a principios de la década de 1980, cuando se desarrollaron sistemas de cultivo celular para la inoculación de muestras clínicas. Estos sistemas complementaron los métodos citológicos e impulsaron el campo del diagnóstico. Durante las décadas de 1980 y 1990, gracias al esfuerzo de las empresas comerciales por desarrollar kits para la detección de antígenos y ácidos nucleicos, ahora podemos ofrecer pruebas de diagnóstico y cribado con muestras obtenidas de forma no invasiva ( 4 , 5 ). La mayoría de las solicitudes de diagnóstico de laboratorio de C. trachomatis se dirigen a las siguientes situaciones: pacientes varones con uretritis no gonocócica, uretritis posgonocócica, epididimitis o síndrome de Reiter; pacientes mujeres con cervicitis mucopurulenta, síndrome uretral, endometritis, salpingitis, perihepatitis, embarazo ectópico, infertilidad tubárica o dolor pélvico; todos los pacientes con gonorrea; contactos sexuales de pacientes sintomáticos o pacientes con diagnóstico de laboratorio positivo (prueba de contacto); mujeres embarazadas; lactantes con conjuntivitis o neumonía; pacientes sexualmente activos asintomáticos; y, por último, donantes de semen para fertilización asistida. El propósito del presente documento es proporcionar orientación al clínico y al personal de laboratorio y facilitar la toma de muestras, el análisis y el informe más adecuados de las infecciones por C. trachomatis , lo que facilita un tratamiento y una gestión eficaces de los pacientes. Recolección, transporte, almacenamiento y procesamiento de muestras Las clamidias son bacterias lábiles, y su viabilidad se puede mantener manteniendo las muestras frías y minimizando el tiempo entre su recolección y su procesamiento en el laboratorio. Se puede utilizar una variedad de tipos de hisopos, pero la toxicidad relacionada con los materiales en los hisopos puede ser problemática. Por lo tanto, es útil probar los tipos de hisopos para detectar toxicidad en cultivos celulares o interferencia en ensayos sin cultivo cuando el fabricante no proporciona hisopos patentados. Como regla general, no se deben utilizar hisopos con mangos de madera. Se pueden utilizar hisopos de algodón, dacrón y alginato de calcio, aunque se ha observado toxicidad con lotes específicos de cada uno ( 6 ). El citocepillo también se ha utilizado para recolectar muestras endocervicales. Parece recolectar más células que los hisopos y se ha asociado en las experiencias de algunos investigadores con mayores tasas de recuperación de clamidias y mayores tasas de detección de antígenos por anticuerpos fluorescentes directos (DFA). Independientemente de si se utiliza un cepillo citológico o un hisopo, los médicos y otros profesionales de la salud deben estar capacitados para recolectar muestras adecuadas para la detección de clamidia. La Tabla 1 resume las recomendaciones para hacer coincidir el tipo de muestra con los métodos de diagnóstico. Para un cultivo exitoso de clamidias, los hisopos, raspados y pequeñas muestras de tejido deben enviarse al laboratorio en un medio de transporte especial para clamidias, como 2SP (medio de transporte de sacarosa-fosfato 0,2 M que contiene 10 µg de gentamicina/ml, 25 µg de vancomicina/ml y 25 U de nistatina/ml).
COVID prolongada asociada a la reinfección por SARS-CoV-2 entre niños y adolescentes en la era ómicron (RECOVER-EHR): un estudio de cohorte retrospectivo.
The Lancet Infectius Disease – Vol 26 N 2. Bingyu Zhang , MS a , b∙Qiong Wu , PhD a , c , d∙Prof. Ravi Jhaveri , MD f∙Ting Zhou , MD PhD a , c∙Prof. Michael J Becich , MD PhD e∙Yuriy Bisyuk , MD PhD g∙ y otros Resumen Fondo Las secuelas postagudas de la infección por SARS-CoV-2 (PSAC) siguen siendo un importante reto para la salud pública. Si bien estudios previos se han centrado en la caracterización de las PSAC en niños y adolescentes tras una infección inicial, los riesgos de PSAC tras una reinfección con la variante ómicrón siguen siendo inciertos. Nuestro objetivo fue evaluar el riesgo de diagnóstico de PSAC (U09.9) y los síntomas y afecciones potencialmente relacionados con las PSAC en niños y adolescentes tras una reinfección por SARS-CoV-2 durante el período ómicrón. Métodos Este estudio de cohorte retrospectivo utilizó datos de 40 hospitales infantiles e instituciones de salud en los EE. UU. que participan en la Iniciativa de Investigación de COVID para Mejorar la Recuperación (RECOVER). Incluimos a pacientes menores de 21 años en el momento de la entrada de la cohorte; con infección documentada por SARS-CoV-2 después del 1 de enero de 2022; y que tuvieron al menos una visita de atención médica dentro de los 24 meses a 7 días antes de la primera infección. La segunda infección por SARS-CoV-2 se confirmó mediante PCR positiva, pruebas de antígenos o un diagnóstico de COVID-19 que ocurrió al menos 60 días después de la primera infección. El criterio de valoración principal fue un diagnóstico documentado por el médico de PASC (U09.9). Los criterios de valoración secundarios fueron 24 síntomas y afecciones previamente identificados como potencialmente relacionados con PASC. Utilizamos el modelo de regresión de Poisson modificado para estimar el riesgo relativo (RR) entre el segundo y el primer episodio de infección, ajustado por factores demográficos, clínicos y de utilización de la atención médica mediante emparejamiento exacto y por puntaje de propensión. Recomendaciones Identificamos a 407 300 (87,5 %) de 465 717 niños y adolescentes elegibles con un primer episodio de infección y 58 417 (12,5 %) con un segundo episodio de infección entre el 1 de enero de 2022 y el 13 de octubre de 2023 en la base de datos RECOVER. 233 842 (50,2 %) pacientes eran hombres y 231 875 (49,8 %) eran mujeres. La edad media fue de 8,17 años (DE 6,58). La tasa de incidencia de diagnóstico de PASC (<0,9 %) por millón de personas por 6 meses fue de 903,7 (IC del 95 %: 780,9-1026,5) en el grupo de primera infección y de 1883,7 (IC del 95 %: 1565-1-2202,3) en el grupo de segunda infección. La reinfección se asoció con un riesgo significativamente mayor de un diagnóstico general de PASC (U09.9) (RR 2,08 [1,68–2,59]) y una variedad de síntomas y afecciones potencialmente relacionados con PASC (rango RR 1,15–3,60), incluidos miocarditis, cambios en el gusto y el olfato, tromboflebitis y tromboembolia, enfermedad cardíaca, lesión renal aguda, alteración de líquidos y electrolitos, dolor generalizado, arritmias, enzimas hepáticas anormales, dolor en el pecho, fatiga y malestar, dolor de cabeza, dolor musculoesquelético, dolor abdominal, mala salud mental, POTS o disautonomía, deterioro cognitivo, afecciones de la piel, fiebre y escalofríos, signos y síntomas respiratorios y signos y síntomas cardiovasculares. Interpretación Los niños y adolescentes enfrentan un riesgo significativamente mayor de presentar diversos resultados de PASC tras la reinfección por SARS-CoV-2. Estos hallazgos se suman a la evidencia previa que vincula la COVID-19 persistente pediátrica con efectos multisistémicos y resaltan la necesidad de promover la vacunación en poblaciones más jóvenes y respaldar la investigación en curso para comprender mejor el PASC, identificar subgrupos de alto riesgo y mejorar las estrategias de prevención y atención. Fondos Institutos Nacionales de Salud. Introducción Desde el inicio de la pandemia de COVID-19, las secuelas postagudas de la infección por SARS-CoV-2 (PASC, también conocidas como COVID persistente) se han convertido en una preocupación mundial importante, con importantes efectos a largo plazo en la salud de adultos y niños. Definidas por los Institutos Nacionales de la Salud (NIH) de EE. UU. 1 y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) 2 como problemas de salud nuevos o persistentes que persisten al menos cuatro semanas después de la infección, las PASC abarcan una amplia gama de síntomas y síndromes que afectan a múltiples sistemas orgánicos.Si bien la investigación existente ha caracterizado las características clínicas y la carga del PASC en adultos y niños, 3–7 la presentación clínica difiere notablemente entre estas poblaciones. En adultos, el PASC suele incluir secuelas respiratorias, cardiovasculares y neurocognitivas, 3,4 mientras que los niños y adolescentes tienden a presentar síntomas más heterogéneos e inespecíficos, como fatiga, cambios de humor, mareos y dolor abdominal. 5,6,8,9 Comprender cómo se manifiesta el PASC en niños es crucial para mejorar el diagnóstico, el tratamiento y el seguimiento a largo plazo. Investigación en contextoEvidencia antes de este estudioSe realizaron búsquedas en PubMed de artículos publicados en inglés hasta el 15 de julio de 2025, utilizando los términos (“SARS-CoV-2” o “COVID-19”) AND (“reinfection” o “reinfections”) AND (“PASC” o “post-acute sequelae” o “long COVID” o “post-COVID-19 condition”). Esta búsqueda arrojó nueve estudios que examinaban la asociación entre la reinfección por SARS-CoV-2 y el desarrollo de secuelas post-agudas del SARS-CoV-2 (PASC). La mayoría de los estudios se centraron en poblaciones adultas, y pocos abordaron cohortes pediátricas. Varios estudios sugirieron que las infecciones repetidas por SARS-CoV-2 podrían aumentar el riesgo de complicaciones de salud a largo plazo, incluyendo PASC, particularmente en adultos mayores y aquellos con comorbilidades. Sin embargo, los datos sobre la población pediátrica siguen siendo escasos. Los estudios identificados a menudo presentaron limitaciones como el pequeño tamaño de las muestras, la dependencia de datos autodeclarados y un seguimiento breve, lo que dificulta la posibilidad de extraer conclusiones definitivas sobre el riesgo de PASC tras la reinfección en niños y adolescentes. Además, las variaciones en las definiciones de PASC y los criterios diagnósticos entre los estudios contribuyen a la existencia de inconsistencias en los resultados informados.Valor añadido de este estudioHasta donde sabemos, este estudio es la primera y mayor cohorte basada en registros médicos electrónicos (RME) que evalúa exhaustivamente el riesgo de PASC tras la reinfección por SARS-CoV-2 con la variante ómicron (B.1.1.529)
Intervalos de referencia sostenibles y límites de decisión
Publicado/Copyright: 25 de noviembre de 2025 Resumen Los hallazgos de laboratorio proporcionan información esencial para evaluar el estado de salud. Dos conceptos para la clasificación y evaluación de los hallazgos son fundamentales: los intervalos de referencia (IR) y los límites de decisión clínica (LDC), que también incluyen los límites terapéuticos objetivo. La IFCC (Federación Internacional de Química Clínica y Medicina de Laboratorio), junto con el Comité de Intervalos de Referencia (C-RIDL) y el grupo de trabajo sobre la Base de Datos Global de Intervalos de Referencia (TF-GRID), presentaron los conceptos y su sostenibilidad, centrándose en los límites de referencia, en EuroMedLab Bruselas 2025. La sostenibilidad de los IR y los LDC representa un nuevo concepto que tiene prerrequisitos como una infraestructura de datos y un marco de calidad e información. Aún no se han caracterizado completamente todos estos prerrequisitos, pero en este artículo se abordan los aspectos esenciales. La estandarización con trazabilidad metrológica o, cuando no sea posible de otra manera, la armonización, constituye la base para la sostenibilidad de los IR y los LDC. Los IR y los LDC sostenibles mejoran el uso y el valor de los registros electrónicos de pacientes y ayudan a establecer informes acumulativos Palabras clave: intervalo de referencia ; límite de decisión ; sostenibilidad ; jerarquía Introducción La interpretación de los resultados de las pruebas de laboratorio es fundamental para la toma de decisiones clínicas; sin embargo, enfrenta desafíos significativos debido a la falta de intervalos de referencia (IR) estandarizados y límites de decisión clínica (CDL). Tradicionalmente, diferentes laboratorios han empleado diferentes IR incluso para procedimientos de prueba idénticos. Esta inconsistencia dificulta la comparabilidad entre instituciones y complica la atención longitudinal al paciente en sistemas que dependen de historias clínicas electrónicas. Recientemente, los avances en metodologías estadísticas, como los métodos indirectos que utilizan grandes conjuntos de datos de poblaciones mixtas, han permitido a los laboratorios estimar IR más consistentes. Este documento explora el concepto de IR sostenibles y marcos de CDL diseñados para mejorar la confiabilidad, la comparabilidad y la utilidad clínica mediante la estandarización, la armonización y el aseguramiento continuo de la calidad. Al integrar datos de estudios multicéntricos y aplicar métodos analíticos robustos, los IR sostenibles y los CDL buscan respaldar las prácticas médicas basadas en la evidencia y mejorar los resultados de los pacientes. Intervalos de referencia sostenibles Uno de los impulsores del desarrollo de los intervalos de referencia (IR) es el uso creciente de los registros electrónicos de pacientes, especialmente cuando los datos de los pacientes deben compararse entre diferentes laboratorios o incluso presentarse acumulativamente en el expediente del paciente. Surge el problema de que ni los IR ni los límites de decisión se establecen con suficiente estandarización. Por lo tanto, los laboratorios a menudo utilizan IR diferentes incluso para los mismos procedimientos de prueba y sistemas de análisis. Además, durante muchos años el dogma fue que los diferentes sistemas de análisis imposibilitan el uso de IR comunes. En última instancia, fue precisamente este dogma el que condujo al desarrollo de métodos estadísticos que permiten a cada laboratorio establecer sus propios IR. Estos llamados «métodos indirectos» utilizan los resultados de las mediciones de una población mixta (sana y enferma), que pueden obtenerse, por ejemplo, de los sistemas de información del laboratorio, para estimar los IR. La difusión de estos métodos indicó que las estimaciones en diferentes centros producían IR suficientemente similares para varios analitos En este punto, debe tenerse en cuenta que los IR analizados aquí son IR “clásicos” (basados en datos poblacionales) y no deben confundirse con intervalos de referencia personalizados [ 1 ] o intervalos de referencia multivariados [ 2 ]. Estos hallazgos han dado lugar a varios estudios: En Alemania, la red PEDREF [ 3 ], junto con la sección DGKL sobre IR (Sociedad Alemana de Química Clínica y Medicina de Laboratorio), ha resumido datos de varios hospitales universitarios y los ha probado con respecto a las diferencias entre los laboratorios, enfatizando que solo se utilizó un sistema de análisis (fabricante). El acuerdo de los resultados fue impresionante y permitió una evaluación conjunta de los datos [ 4 ], 5 ]. Los límites de referencia recientemente estimados, como los de otros grupos de trabajo, se denominaron los llamados “límites de referencia comunes” y ya se pueden utilizar prácticamente en la rutina clínica en el sitio web pedref.org [ 3 ]. Sin embargo, se debe tener en cuenta que los “IR comunes” no son fácilmente transferibles incluso cuando se utiliza la misma metodología de medición e instrumentos, ya que los IR dependen de condiciones preanalíticas o extraanalíticas [ 6 ], lo que lleva a la necesidad de validarlos y controlar estas condiciones. Por ejemplo, los intervalos de referencia para la GGT obtenida en Alemania y Grecia difieren, a pesar de utilizar los mismos sistemas Abbott [ 7 ]. Se sugiere que las variaciones en los hábitos alimentarios son una posible causa. Otro estudio, que utilizó Nigeria como caso de estudio, demostró que los intervalos de referencia para la hemoglobina obtenida en Norteamérica y Europa no son aplicables a las condiciones africanas [ 8 ], lo que indica disparidades étnicas. Sin embargo, incluso dentro de una población suficientemente bien definida, como Alemania, numerosos factores extraanalíticos conocidos pueden influir en los resultados, incluida la posición corporal (acostado o sentado) durante la extracción de sangre. El trabajo sobre la estimación de IR comunes mediante métodos indirectos fue promovido por el grupo CALIPER de la CSCC (Sociedad Canadiense de Química Clínica), que previamente se había concentrado en estudios directos sobre la estimación de IR. El Grupo CALIPER había realizado estudios directos exhaustivos sobre IR en niños en Canadá y los había publicado. Con base en muestras de más de 15.000 niños y adolescentes sanos, CALIPER pudo determinar IR pediátricos específicos para la edad y el género para más de 200 marcadores bioquímicos [ 7 ]. Con base en los resultados de los estudios directos, que aún hoy se consideran el estándar de oro [ 8 ], el grupo de trabajo recopiló datos adicionales de laboratorios para su análisis mediante métodos indirectos. Las primeras evaluaciones se llevaron a cabo con el algoritmo TML (Truncated Minimum Likelihood) [ 9 ], que luego fue reemplazado por el algoritmo
Precisión diagnóstica de las pruebas de detección rápida de antígenos para la infección por el virus respiratorio sincitial: revisión sistemática y metanálisis.
American Society of Microbiology – Journal of Clinical Microbiology Caroline Chartrand a , Nicolas Tremblay b , Christian Renaud a, c , Jesse Papenburg d, e, Editor: YW Tang Abstracto Las pruebas de detección rápida de antígenos (PDRA) del virus respiratorio sincitial (VRS) se utilizan ampliamente en los laboratorios clínicos. Realizamos una revisión sistemática y un metaanálisis para evaluar la precisión de las PDRA para el diagnóstico de la infección por VRS y para determinar los factores asociados con las estimaciones de precisión. Buscamos en EMBASE y PubMed estudios de precisión diagnóstica de PDRA comercializadas para VRS. Se consideraron los estudios que informaron datos de sensibilidad y especificidad en comparación con un estándar de referencia (PCR con transcriptasa inversa [RT-PCR], inmunofluorescencia o cultivo viral). Dos revisores extrajeron de forma independiente los datos sobre las características del estudio, las estimaciones de precisión diagnóstica y la calidad del estudio. Las estimaciones de precisión se agruparon utilizando modelos de regresión de efectos aleatorios bivariados. La heterogeneidad se investigó con análisis de subgrupos preespecificados. Setenta y un artículo cumplieron los criterios de inclusión. En general, la sensibilidad y especificidad agrupadas de las PDRA para VRS fueron del 80% (intervalo de confianza [IC] del 95%, 76% a 83%) y del 97% (IC del 95%, 96% a 98%), respectivamente. Las razones de verosimilitud positiva y negativa fueron 25,5 (IC del 95 %, 18,3 a 35,5) y 0,21 (IC del 95 %, 0,18 a 0,24), respectivamente. La sensibilidad fue mayor en niños (81 % [IC del 95 %, 78 %, 84 %]) que en adultos (29 % [IC del 95 %, 11 % a 48 %]). Debido a esta disparidad, los análisis de subgrupos posteriores se restringieron a datos pediátricos (63 estudios). La sensibilidad de la prueba fue menor utilizando RT-PCR como estándar de referencia y mayor utilizando inmunofluorescencia (74 % frente a 88 %; P < 0,001). Los estudios patrocinados por la industria informaron una sensibilidad significativamente mayor (87 % frente a 78 %; P = 0,01). Nuestros resultados sugieren que la baja sensibilidad de las RADT del VRS en adultos puede impedir su uso en esta población. Además, los estudios patrocinados por la industria y aquellos que no utilizaron RT-PCR como estándar de referencia probablemente sobreestimaron la sensibilidad de la prueba. INTRODUCCIÓN La infección respiratoria aguda (IRA) causada por el virus respiratorio sincitial (VSR) es una de las principales causas de visitas a urgencias y hospitalizaciones en lactantes y niños ( 1–3 ). El VSR también produce una morbilidad y mortalidad considerables en ancianos y adultos con enfermedades subyacentes ( 4 , 5 ) . El diagnóstico preciso y rápido de IRA por VRS puede tener importantes beneficios para la atención del paciente. Debido a que la infección bacteriana grave concurrente con VRS es poco común, especialmente en niños ( 6 ), un diagnóstico oportuno de IRA por VRS debería disminuir el uso innecesario de antibióticos ( 7-9 ) . También puede minimizar las pruebas complementarias ( 10 ), disminuir la duración de la estancia hospitalaria ( 11 ) y permitir la rápida implementación de la asignación de cohortes con el fin de limitar la transmisión nosocomial dentro de los hospitales y centros de atención a largo plazo ( 13-16 , 57 ). Se requieren pruebas de laboratorio de secreciones respiratorias para confirmar la infección por VRS porque su estacionalidad y manifestaciones clínicas inespecíficas pueden superponerse a las de otras causas virales y bacterianas de IRA ( 17 , 18 ). Actualmente hay cuatro modalidades de diagnóstico de VRS en uso clínico. El cultivo viral fue considerado durante mucho tiempo el estándar de oro para el diagnóstico de VRS, pero tiene un tiempo de respuesta de 3 a 7 días (1 a 2 días para el cultivo en viales de concha) ( 19 ). La PCR con transcriptasa inversa (RT-PCR) tiene un tiempo de respuesta mucho más corto (horas) y sensibilidades analíticas y clínicas superiores a las del cultivo; ahora es el método de diagnóstico de referencia para la detección de virus respiratorios ( 17 , 20 ). Sin embargo, solo ∼15% de los laboratorios clínicos que participan en el Sistema Nacional de Vigilancia de Virus Respiratorios y Entéricos de los Estados Unidos (NREVSS) actualmente identifican el VRS mediante RT-PCR debido a sus costos asociados y debido al equipo especializado y la experiencia requerida ( 21 ). Las pruebas de inmunofluorescencia (IF) para la detección de VRS son potencialmente más rápidas que la RT-PCR, pero son menos sensibles y requieren una habilidad técnica considerable ( 19 ). Finalmente, actualmente se encuentran disponibles comercialmente varias pruebas rápidas de detección de antígenos (PDRA) para el diagnóstico de IRA por VRS. Estos ensayos son fáciles de realizar y proporcionan resultados en menos de 30 minutos, y varias de ellas tienen potencial para su uso en el punto de atención ( 22 ). Aunque son menos sensibles que el cultivo, su velocidad y facilidad de uso las han convertido en una parte integral del algoritmo de diagnóstico de muchos laboratorios clínicos ( 21 , 22 ). Por lo tanto, es crucial que los médicos y los sistemas de vigilancia de la salud pública que dependen de estas pruebas para la toma de decisiones comprendan sus características de rendimiento y los factores que podrían influir en ellas. Hasta la fecha, no se ha revisado sistemáticamente la literatura que evalúa las características de rendimiento de las pruebas diagnósticas de resistencia al VRS. Por lo tanto, el objetivo principal de esta revisión sistemática y metaanálisis fue resumir la evidencia disponible sobre la precisión diagnóstica de las pruebas diagnósticas de resistencia al VRS comercializadas para detectar la infección por VRS en pacientes con IRA. También buscamos determinar si factores del paciente, de la prueba y metodológicos (p. ej., edad del paciente, tipo de muestra, marca comercial, cuadro clínico, duración de los síntomas, pruebas en el punto de atención, patrocinio de estudios por parte de la industria y genotipo de la cepa infectante del VRS) podrían influir en las estimaciones de la precisión de las pruebas diagnósticas de resistencia al VRS. MATERIALES Y MÉTODOS Antes de realizar este estudio, se preparó un protocolo según las directrices estándar para la revisión sistemática de estudios de diagnóstico ( 23 , 24 ). Para la elaboración de este informe se utilizó la declaración PRISMA ( 25 ). Fuentes de información y búsquedas. Se realizaron búsquedas en PubMed y EMBASE para obtener datos añadidos desde